Guatemala apuesta por la reintegración integral de personas migrantes retornadas, explica el IGM
La atención a personas migrantes deportadas no debe limitarse al momento del retorno, sino enfocarse en la reconstrucción de proyectos de vida y la prevención de la migración irregular. Bajo esa premisa, el gobierno de Guatemala implementó el Plan Retorno al Hogar, una estrategia que, de acuerdo con la vocera del Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), María del Mar Enamorado, representa un cambio estructural en la política pública del país.
“Nosotros tenemos un programa para la integración y reintegración de las personas guatemaltecas migrantes retornadas, muy similar al que tienen en México de ‘México te Abraza’, sin embargo el nuestro lleva por nombre Plan Retorno al Hogar”, explicó Enamorado en entrevista telefónica.
La funcionaria subrayó que se trata de una prioridad presidencial y de un programa completamente voluntario, al que las personas retornadas pueden decidir incorporarse. Como parte de esta estrategia, Guatemala puso en marcha tres Centros de Atención y Registro, donde participan más de 22 instituciones del Estado.
“Cuando recibimos a las personas guatemaltecas migrantes retornadas y desean formar parte del plan, son trasladadas al Centro de Atención y Registro, donde el Instituto Guatemalteco de Migración les da la bienvenida, les hace una entrevista y se les brinda alimentación y atención integral”, detalló la vocera.
Estos centros operan como una feria de oportunidades, en la que el Ministerio de Trabajo, empresas privadas y organismos de cooperación internacional ofrecen alternativas laborales, mientras que el Ministerio de Salud proporciona atención médica y psicológica. A ello se suma la certificación de conocimientos a través del INTECAP y el Ministerio de Educación, lo que permite perfilar a cada persona según sus habilidades y necesidades.
Además, el plan contempla centros de atención migratoria donde los retornados pueden pernoctar temporalmente y recibir kits de higiene y alimentación antes de regresar a sus comunidades. “Nosotros los trasladamos hacia las diferentes terminales de buses para facilitar su retorno a casa”, agregó Enamorado.
Un componente clave es el call center especializado, atendido por trabajadores sociales y psicólogos. “Las personas pueden llamar, recibir orientación, contención emocional y ser canalizadas a las instituciones correspondientes, incluso si no pueden acudir de forma presencial”, explicó.
México: capacidad operativa, pero con retos de seguimiento
En contraste, el programa mexicano “México te Abraza” se enfoca principalmente en la recepción inmediata de personas deportadas, la expedición de documentos, apoyos económicos iniciales y la vinculación a programas sociales. Su principal fortaleza es la capacidad institucional y presupuestal para atender grandes flujos de personas retornadas.
Sin embargo, a diferencia del modelo guatemalteco, el enfoque mexicano presenta menor articulación interinstitucional para la reintegración comunitaria de largo plazo, y un seguimiento más limitado una vez que la persona abandona los puntos de recepción.
El Plan Retorno al Hogar, en cambio, se estructura en tres fases: información sobre derechos desde el exterior, retorno digno y reintegración comunitaria. “Es la primera vez que el gobierno de Guatemala se involucra de manera directa en la reintegración de las personas retornadas, y es algo bastante positivo para el país y para la población en general”, concluyó Enamorado.
Por Luis Ángel Galván Peimberth
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