Otra perspectiva del “Quédate en casa”; no es tan fácil como parece

-¿Qué viene después de la contingencia sanitaria?

DURANGO, DGO.-A través de medios electrónicos nos comunicamos con Manuel Salazar Enríquez, siquiatra y reconocido profesional de la salud mental en Durango, quien compartió algunos puntos de vista que se deben de tomar en cuenta durante la contingencia sanitaria que vivimos actualmente, y es que el “quedarse en casa”, para muchos no es tan fácil, ni tan agradable como parece.

                “El enfático y necesario ‘Quédate en casa’ es muy útil, sin embargo, si nos ponemos ‘los zapatos de la empatía’ entenderemos que más del 50 por ciento de los mexicanos viven en casas muy pequeñas, con hacinamiento, con agua escasa que sólo llega por algunas horas y con una alimentación limitada, producto del trabajo diario que hoy ni siquiera existe”, señala el especialista.

                Además, en algunos casos se tiene la oportunidad de acceder a medios de diversión como el internet, Netflix o televisión de paga, pero la realidad es que un gran número de los hogares en el país no tiene acceso a este tipo de servicios, por lo precario de su economía, y a esto, subraya, “es muy frecuente que exista una madre depresiva, ansiosa, muy irritable e incluso violenta con sus hijos, y un padre, ausente siempre, que ahora está enclaustrado en la casa, bebiendo alcohol o consumiendo algo más, o en periodo de abstinencia, condiciones que generan, entre otros factores, una terrible violencia doméstica”.

                Lo que debería de ser un momento de paz y descansa, realmente es un periodo de hambre, gritos, golpes, abusos y otras situaciones lamentables, que hacen que el “Quédate en casa” suene incluso más peligroso que la propia pandemia de coronavirus.

                El clima actual, con la temporada de calor también tiene un impacto, ya que al vivir en hacinamiento, sin las condiciones de ventilación adecuadas, hacen que se viva en un ambiente que resulta insoportable, y el salir a la calle es una mejor opción, para escapar de todo eso que genera mayor malestar que el COVID-19.

                “Para muchos el no estar en casa se vuelve necesario para escapar de las violencias multicolores que ahí habitan. Así que decir ‘Quédate en casa’ sea sólo para quienes habitan una vivienda cómoda, con su propia habitación, internet de alta velocidad, laptop, música, ventilación adecuada y todas las plataformas digitales para mitigar el hastío, incluso, con espacios para meditar y repasar métodos orientales, se ejercitan en su cómodo gimnasio en casa, ordenan comida a domicilio y lucen sus audífonos caros mientras se muestran al mundo de las redes sociales y destilan una felicidad, que también, muchas veces no es real. Pero romantizar el ‘Quédate en casa’ no siempre es tan democrático como el virus”, explica Salazar Enríquez.

Lo que viene

El especialista en la salud mental explicó que existe una Teoría de la Crisis, que puede servir para prever lo que se verá en los próximos meses, e incluso años, y esto tiene que ver con la forma en que las personas hayan vivido y asumido lo acontecido durante este periodo de contingencia sanitaria, y existen tres posibilidades:

  1. La persona queda exactamente igual que como era. No generó cambios en su forma de pensar, sentir y actuar y seguirá siendo la misma persona de manera interna.
  2. La persona queda peor que como estaba, con resentimientos, enojos, incluso con su Dios, y puede despertar odios y rencores que lo volverán todavía más infeliz.
  3. Existen personas que, posterior al evento crítico quedan mucho mejor. Parece que surge el verdadero ser humano, más humilde, menos soberbio y dispuesto a aprovechar cada momento, valorando más lo que tiene y entendiendo lo finito de la vida y cómo esta puede cambiar en un instante.

Además, de acuerdo a un estudio que compartió el especialista con nosotros, también habrá afectaciones en los trabajadores del sector salud, como se reporta en el trabajo realizado en China, en el que hay un 50.4% de depresión, 44.6% de ansiedad, 34% de insomnio y un 71.5% de estrés entre los médicos, enfermeras y demás personal de la salud que han estado involucrados directamente con el diagnóstico y atención de pacientes con COVID-19, y de acuerdo a Salazar Enríquez, esta situación seguramente se replicará entre los trabajadores de esta área en México.

Por Carlos Yescas Alvarado

Especial/Enlace magazine

Deja un comentario