Salomón Rodríguez descarta Congreso sindical extraordinario
Durango, Dgo.— La negociación salarial de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no ha conseguido contener la inconformidad de una parte de la base trabajadora. Mientras se anuncia una nueva movilización nacional para el 30 de octubre, la dirigencia de la Sección XVI del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) descarta convocar a un Congreso extraordinario para revisar el acuerdo.
En entrevista con Enlace Magazine, Salomón Rodríguez Domínguez, secretario general de dicha sección sindical, afirmó que la negociación concluyó y que el incremento acordado se aplicará de manera retroactiva a la primera quincena de octubre.
El dirigente explicó que el aumento es de 8%, distribuido en 4% al salario tabular y 4% a la ayuda para renta de casa habitación.
“El 8%, 4% al salario tabular y 4% a prestaciones, ayuda de renta”, precisó al ser cuestionado sobre el incremento finalmente acordado.
Rodríguez sostuvo que no habrá una nueva consulta salarial y que el procedimiento para formalizar el aumento continuará conforme a lo negociado.
“Ya no va a haber consulta, ya obviamente se va a depositar ya el incremento directamente ya en la Junta Federal”, respondió al preguntarle si se buscaría una nueva votación para reconsiderar la propuesta.
La dirigencia considera cerrada la negociación
El posicionamiento del dirigente ocurre después de que trabajadores del IMSS manifestaran su rechazo a la propuesta salarial inicial y exigieran un incremento mayor, además de cambios en la representación sindical y mejoras en sus condiciones laborales.
Al preguntarle por qué no se buscaría un esfuerzo adicional para mejorar el acuerdo, Rodríguez argumentó que el margen de negociación se había agotado.
“Lo que pasa es que ya por la inflación y todo fue el tope máximo que nos pudo dar el gobierno”, señaló.
Más adelante insistió en que no existe disposición para ampliar el porcentaje convenido.
“Ya el gobierno pues está muy cerrado, ya dice que es el tope máximo que nos puede dar”, expresó.
El secretario general indicó que las negociaciones se desarrollaron durante varios días y que, desde su perspectiva, el resultado ya no está sujeto a una nueva revisión.
“No, ya la mesa ya, pues ya la negociación se llevó viernes, sábado y domingo”, respondió al preguntarle si continuarían las mesas de trabajo.
Sobre la aplicación del aumento, confirmó que el pago sería retroactivo a la primera quincena de octubre. Sin embargo, no proporcionó una cantidad promedio que recibiría cada trabajador, pues explicó que el resultado depende de su categoría y del tabulador correspondiente.
“Como tenemos diferentes categorías, por eso se hace el promedio del 4%”, explicó.
Reconoce inconformidad entre los trabajadores
Aunque la dirigencia considera concluido el proceso de negociación, Rodríguez reconoció que el acuerdo no ha satisfecho a todos los integrantes de la base trabajadora.
“Sí, pues vemos que todavía están inconformes, ya vemos que traen ellos otra perspectiva, ¿verdad? Que ya buscan otra cosa”, admitió.
Al preguntarle cuáles eran esas otras demandas, el dirigente mencionó la exigencia de cambios en la conducción nacional del sindicato.
“Están pidiendo la institución de líder nacional, entonces pues es algo que no se puede llevar a cabo”, respondió.
La declaración refleja una diferencia entre la postura de la representación sindical y la de los trabajadores que han participado en las movilizaciones: mientras la dirigencia sostiene que el acuerdo económico ya está cerrado, los inconformes buscan reabrir la discusión salarial y plantean cuestionamientos sobre la conducción del sindicato.
La marcha del 30 de octubre, ajena a la Sección XVI
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la convocatoria a una marcha para el 30 de octubre en la Ciudad de México, anunciada por el Sindicato de Trabajadores, Jubilados y Pensionados del Seguro Social.
Rodríguez se deslindó de esa movilización y sostuvo que no representa una acción impulsada por la sección que encabeza.
“Es un movimiento que es aislado, como tú dices, es de él. Es de ellos totalmente ajeno a nosotros”, afirmó.
Enseguida reiteró la postura de su dirigencia respecto a la posibilidad de celebrar un Congreso extraordinario:
“Como lo dice nuestro líder, no va a haber ya Congreso extraordinario”.
El deslinde resulta relevante porque las movilizaciones han expresado inconformidades que van más allá del porcentaje salarial. Los organizadores de las protestas han planteado demandas relacionadas con la representación sindical, las condiciones de trabajo y el régimen de jubilaciones y pensiones.
Por ello, aunque la Sección XVI considera ajena a su estructura la marcha del 30 de octubre, la movilización forma parte de un contexto nacional de desacuerdo entre sectores de trabajadores y la dirigencia sindical.
Durango y La Laguna: antecedentes de la inconformidad
En Durango, el desacuerdo con la propuesta salarial tuvo una expresión concreta durante la consulta realizada en una etapa previa de la negociación. De acuerdo con información publicada por El Siglo de Durango, 94.3% de los votos emitidos por trabajadores de la entidad rechazó aquella propuesta, con una participación reportada de 4 mil 43 trabajadores.
Ese resultado corresponde a la propuesta sometida a consulta en ese momento y no debe confundirse con una eventual votación sobre el ofrecimiento posterior de 8%.
En la región de La Laguna también se registraron movilizaciones. Trabajadores de Gómez Palacio y Lerdo manifestaron su inconformidad y reclamaron mejores condiciones laborales, abastecimiento de insumos y medicamentos, un incremento salarial mayor y cambios en la dirigencia sindical.
Estos antecedentes muestran que el desacuerdo no se limita a una convocatoria nacional ni a una sola representación. En Durango, las protestas han reunido demandas salariales y laborales que deben analizarse por separado de la posición expresada por el secretario general de la Sección XVI.
El contexto institucional de Durango
La discusión sobre las condiciones de operación del IMSS en la entidad también ocurre después de los fallecimientos de recién nacidos atendidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona número 1, un caso que motivó investigaciones y revisiones institucionales.
El episodio puso bajo atención pública los protocolos de atención, la seguridad de los pacientes y la respuesta de las autoridades sanitarias. Sin embargo, no existe base suficiente para atribuir directamente esos fallecimientos a las condiciones laborales denunciadas por los trabajadores ni para establecer una relación causal con las movilizaciones sindicales.
Se trata de asuntos distintos, aunque ambos forman parte del contexto en el que se discuten las condiciones de funcionamiento de los servicios médicos en Durango.
Un acuerdo económico que no elimina las diferencias
La postura de Salomón Rodríguez es clara: la negociación salarial terminó, el incremento se aplicará retroactivamente y no habrá un nuevo Congreso extraordinario promovido desde su representación.
No obstante, sus propias declaraciones reconocen que la inconformidad persiste entre los trabajadores. La marcha convocada para el 30 de octubre y los antecedentes de las protestas en Durango y La Laguna indican que el acuerdo no ha cerrado todas las diferencias.
El punto de fondo será determinar si el aumento salarial satisface las demandas económicas de la base o si las exigencias de cambios sindicales y mejoras laborales mantienen abierto el conflicto.
Por ahora, la dirigencia de la Sección XVI sostiene que no existe margen para una nueva negociación. Los sectores inconformes, por su parte, mantienen sus demandas y han anunciado que continuarán con las movilizaciones.
La evolución del conflicto dependerá tanto de la respuesta de la dirigencia nacional como de las acciones que emprendan los trabajadores después del 30 de octubre.
Por Luis Ángel Galván Peimberth
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