“Es sumamente peligroso”: advierten sobre el cruce por el desierto de Arizona

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El desierto de Arizona vuelve a encender las alertas. Durante julio fueron localizados los restos de 19 migrantes, la cifra mensual más alta registrada en dos años, de acuerdo con los datos de la Oficina del Médico Forense del Condado de Pima recopilados por Humane Borders.

El dato coincide con una advertencia hecha llegar a Enlace Magazine por Gene O’Meara, de Humane Borders  quien señaló que después de varios meses de relativa tranquilidad ha observado nuevamente un aumento de la actividad en la zona fronteriza.

Pero lo que más le preocupa es lo que está ocurriendo en el desierto.

“En mi zona se producen emergencias y fallecimientos cada dos o tres días”, afirmó O’Meara.

Por ello, pidió transmitir un mensaje dirigido a quienes pudieran estar considerando atravesar el desierto durante estas semanas:

“Si tienen que cruzar, esperen a octubre o noviembre. Es sumamente peligroso atravesar el desierto en este momento”, subrayó.

19 muertos en julio

Los 19 fallecimientos registrados en julio no son una cifra aislada. En junio fueron reportadas otras 13 muertes, por lo que en solamente dos meses fueron localizados los restos de 32 personas.

Con los casos de julio, Humane Borders contabiliza 73 personas cuyos restos han sido localizados en Arizona durante 2026, frente a 59 en el mismo periodo de 2025. Durante todo 2025 fueron registrados 103 casos.

El número de julio es particularmente significativo porque representa el mes más letal en esta zona desde 2024.

Algunos murieron apenas horas antes

La información del médico forense permite conocer el tiempo aproximado transcurrido entre la muerte y el hallazgo de los restos.

  • 5 personas habían muerto menos de un día antes de ser localizadas.
  • 2 llevaban menos de una semana.
  • 3 tenían menos de cinco semanas.
  • 1 llevaba menos de tres meses.
  • 8 habían muerto entre seis y ocho meses antes, o incluso más.

Mientras algunos cuerpos fueron localizados prácticamente después de la muerte, otros permanecieron durante meses en el desierto antes de ser encontrados.

El hallazgo de restos muchas veces depende de circunstancias fortuitas: pueden ser encontrados por excursionistas, agentes de la ley u otras personas que pasan por la zona. El desierto, además, puede destruir rápidamente las evidencias por la acción de animales, el clima y el propio terreno.

Por eso, los cuerpos encontrados no representan necesariamente a todas las personas que han muerto durante un intento de cruce.

1,645 personas todavía no tienen nombre

Durante julio también hubo avances. Siete personas cuyos restos habían sido encontrados anteriormente fueron identificadas.

Pero el problema sigue siendo enorme. La base de datos de Humane Borders registra 1,645 casos que permanecen sin identificar al cierre de julio de 2026.

Para una familia, una persona desaparecida no es una estadística. Es una ausencia. Y mientras no exista una identificación, tampoco existe certeza sobre lo ocurrido.

El registro de Humane Borders permite seguir esas historias: dónde fueron encontrados los restos, cuándo fueron localizados y, cuando es posible, cuándo se logra recuperar su identidad.

4,505 muertes documentadas

El problema tampoco comenzó este verano. Humane Borders registra actualmente 4,505 personas fallecidas en las zonas fronterizas de Arizona, en una base de datos actualizada mensualmente con información de la Oficina del Médico Forense del Condado de Pima.

La cifra corresponde a los casos documentados a partir de restos recuperados por las autoridades y registrados en la base de datos.

Debe leerse con una precisión importante: son muertes documentadas a partir de restos recuperados, no una estimación definitiva de todas las personas que pudieron haber muerto en el desierto.

Precisamente por eso, el número real podría ser mayor. El desierto puede ocultar los restos durante meses o hacer que nunca sean encontrados.

El calor convierte el cruce en una carrera contra el tiempo

Las condiciones del terreno ayudan a explicar por qué el verano es particularmente peligroso.

Humane Borders señala que los meses de verano suelen ser los más mortales en Arizona. La deshidratación y la exposición al calor se encuentran entre las principales causas de muerte registradas. También se documentan fallecimientos por hipotermia, traumatismos, ahogamiento y causas que no pueden determinarse.

No se trata únicamente de caminar bajo el sol. Una persona que cruza el desierto puede recorrer grandes distancias sin encontrar agua, sombra o ayuda. Si pierde la orientación o se queda sin agua, la posibilidad de recibir asistencia puede reducirse drásticamente.

Y el calor extremo no fue un fenómeno aislado este verano. Julio de 2026 fue el mes más caluroso registrado en los 48 estados contiguos de Estados Unidos desde que comenzaron los registros en 1895, con una temperatura promedio de 76.89 °F, equivalente a 24.94 °C.

Los científicos han señalado que este tipo de calor extremo es consistente con el efecto del cambio climático. Eso no significa que cada muerte registrada en el desierto pueda atribuirse directamente al cambio climático. Sí significa que el riesgo de exposición al calor ocurre dentro de un escenario climático cada vez más extremo.

Una frontera con menos cruces, pero no necesariamente menos peligro

Existe otro dato que ayuda a entender la dimensión del problema. Los encuentros migratorios en la frontera suroeste de Estados Unidos han disminuido de manera considerable en comparación con años anteriores.

La ACLU de Arizona reportó que durante 2025 hubo aproximadamente 443,600 encuentros migratorios en la frontera suroeste, muy por debajo de los aproximadamente 1.6 millones registrados en el año fiscal 2000. Aun así, Humane Borders contabilizó al menos 108 muertes en Arizona durante 2025.

Esto muestra que una disminución en el número de encuentros fronterizos no significa que haya desaparecido el riesgo mortal.

Quienes continúan intentando cruzar pueden estar utilizando rutas más alejadas y difíciles. Y cuanto más remoto es el terreno, mayor puede ser el tiempo necesario para encontrar ayuda.

El problema de las rutas cada vez más peligrosas

Humane Borders sostiene que décadas de políticas de control fronterizo han contribuido a desplazar los cruces hacia zonas más peligrosas.

Cuando los puntos de entrada más accesibles están fuertemente vigilados, quienes no pueden o no quieren utilizar los canales legales buscan otras rutas.

El resultado puede ser una caminata de varios días por terrenos donde no existen caminos, agua ni comunicación confiable.

En ese contexto, un error de orientación puede tener consecuencias graves. Y una emergencia médica puede convertirse rápidamente en una muerte si nadie encuentra a la persona a tiempo.

El llamado enfoque de “prevención mediante disuasión” comenzó a implementarse en la frontera sur de Estados Unidos desde la década de 1990, y organizaciones como Humane Borders sostienen que uno de sus efectos ha sido empujar algunos cruces hacia áreas remotas del desierto.

Las cifras permiten dimensionar el problema, pero tienen un límite. No dicen cuántas personas estuvieron a punto de morir, cuántas fueron rescatadas, cuántas regresaron ni cuántas familias siguen esperando noticias de una persona desaparecida.

Los 1,645 casos sin identificar son probablemente la expresión más clara de esa parte invisible de la crisis.

Y los restos encontrados meses después recuerdan otra realidad: la muerte puede ocurrir mucho antes de que alguien sepa que ocurrió.

La advertencia

Es en este contexto donde cobra fuerza el mensaje de Gene O’Meara.

Después de observar nuevamente un incremento de actividad y emergencias en su zona, su preocupación está centrada en quienes puedan estar tomando ahora mismo la decisión de atravesar el desierto.

Por eso pidió que el mensaje llegue al público: no hacerlo durante las semanas de mayor calor y esperar, si la decisión de cruzar persiste, hasta octubre o noviembre.

No porque entonces el desierto sea seguro, sino porque las condiciones extremas del verano agregan un riesgo que puede resultar mortal.

“Si tienen que cruzar, esperen a octubre o noviembre”, dijo O’Meara a Enlace Magazine, y agregó, “es sumamente peligroso atravesar el desierto en este momento”.

Los números detrás de la advertencia

Dato Cifra
Restos localizados en julio de 2026 19
Restos localizados en junio de 2026 13
Muertes documentadas en junio-julio 32
Restos localizados en 2026 hasta julio 73
Mismo periodo de 2025 59
Todo 2025 103
Muertes documentadas históricamente 4,505
Casos aún sin identificar 1,645
Personas identificadas en julio 7

Una advertencia detrás de cada número

En un desierto donde 19 personas fueron encontradas sin vida solamente durante julio y donde más de 1,600 casos permanecen sin identificar, la advertencia no es una estadística más. Es un llamado a prevenir otra muerte.

Gene O’Meara pidió transmitirla a través de Enlace Magazine: quienes estén pensando en cruzar, esperen hasta octubre o noviembre. El desierto, durante estas semanas, puede ser mortal.

Por Luis Ángel Galván Peimberth

@enlacemagazine

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