Periodismo en riesgo: voces desde Tijuana

0

TIJUANA,Baja California Norte.-En 2026, México sigue siendo el país más peligroso de América Latina para ejercer el periodismo. Seis periodistas han sido asesinados en lo que va del año, mientras que la iniciativa de “Derechos de Audiencias” ha abierto un debate sobre libertad de expresión y regulación. En este contexto, distintas voces desde Tijuana revelan un mosaico de amenazas: violencia física, acoso judicial, estigmatización desde el poder, precarización laboral, presión tecnológica y desinformación.

El hostigamiento como nueva forma de censura

Víctor Alonso del Pozo Rodríguez, coordinador de Artículo 19, advierte que el riesgo ya no proviene únicamente de la violencia física: “Está habiendo un alza muy importante en el hostigamiento a la prensa a través del acoso judicial… utilizar al aparato judicial para intimidar y coaccionar”.

Señala además la agresión constante desde el poder: “Ha habido un ejercicio constante de denostar la labor periodística desde la más alta tribuna pública… nombrar con nombre y apellido a periodistas en un ejercicio de abierta deslegitimación”.

Sobre la iniciativa de Derechos de Audiencias, cuestiona su compatibilidad con los estándares internacionales y alerta sobre el efecto inhibidor que provoca autocensura y la creación de zonas de silencio: “Todas estas condiciones generan como consecuencia que las propias personas periodistas empiecen poco a poco a retraerse, a autocensurarse… lo cual está generando en algunas regiones lo que conocemos como zonas de silencio”.

La salud mental como pilar del oficio

Luisa Ortiz Pérez, directora ejecutiva de Vita Activa, subraya que la salud mental es tan importante como el oficio y las condiciones laborales dignas: “La salud mental es uno de los pilares… los otros son el buen oficio y condiciones laborales dignas”.

Resalta la vocación apasionante del periodismo: “No conozco una persona que no me diga: esta es una profesión que adoro, no me veo haciendo otra cosa”.

Pero advierte que la presión de algoritmos y redes sociales erosiona la estabilidad emocional: “La tecnología no está valorando nuestro trabajo… el abuso de los algoritmos digitales impulsa a ver el mundo en blanco y negro”. La desinformación, añade, debilita el respeto hacia los medios y alimenta la crítica social, mientras los discursos oficiales refuerzan la percepción de que el periodista es “alarmista” o “enemigo”.

La seguridad como hábito cotidiano

Gisela Pérez de Acha, de FactFinder, enfatiza que la seguridad debe ser integral: física, digital y psicoemocional. “Este año se han asesinado ya seis periodistas… la seguridad debe ser un hábito para todos”.

Reconoce que muchas coberturas terminan inevitablemente vinculadas al narcotráfico: “Es inevitable que muchas cosas de las que hacemos terminan siendo cobertura del narcotráfico”.

Defiende el fact-checking como la mejor protección frente a la iniciativa de audiencias: “Mientras lo que publiquemos esté todo en orden y no haya mentiras o errores, esa es la mejor noticia que podemos tener como periodistas”.

También advierte sobre el impacto de las redes sociales, donde lo viral sustituye a lo verdadero, y recomienda análisis de riesgo detallado en cada cobertura: transporte, salud, equipos y perfiles individuales.

La amenaza tecnológica

Más allá de la violencia y la precarización laboral, surge un nuevo riesgo: la irrupción de la inteligencia artificial. Víctor lo resume así: “Para mí la mayor amenaza actual del periodismo es la inteligencia artificial… es esta idea de que lo que nosotros hacemos lo puede hacer una máquina más barato y aparentemente mejor”.

Defiende la humanidad insustituible del oficio: “Insustituible el periodista al reportero… insustituible el editor, el fotógrafo, la persona que diseña, la persona que ilustra, la dueña del medio. No hay sustituto para la humanidad que conforme el periodismo”, puntualizó.

Por Luis Ángell Galván Peimberth

@enlacemagazine

 

Deja un comentario