Trump mantiene presión; desde suspensión de fondos hasta incursión militar
La congelación de fondos federales destinados a brindar apoyo a migrantes indocumentados ha creado un impacto en cadena, dónde el cierre de oficinas como la ACNUR y la afectación en operatividad de 140 albergues en México han sido solo algunos de ellos; también, pone en riesgo de deportación familiar a más de cinco millones de niños estadounidenses menores de 15 años e hijos de padres indocumentados, donde por lo menos casi tres millones son de origen mexicano.
El impacto económico no se circunscribe solo a las llamadas ongs, también ha impactado a representaciones gubernamentales de México como el Instituto de los Mexicanos en el exterior, qué si bien en la última administración adoptó un papel casi de relleno, y que mantenía algunos programas que contribuían en apoyo a la diáspora mexicana, ahora se ha visto en la necesidad de aumentar su presupuesto para atender a las necesidades de los mexicanos en el exterior.
Por su parte, la Agencia para el Desarrollo Internacional, y que cerrara sus puertas desde febrero pasado, era el conducto oficial donde los recursos eran distribuidos para las diversas organizaciones humanitarias.
Mientras esto sucede, la presión del gobierno de Trump sobre México se mantiene y hoy muy a pesar de los discursos gubernamentales, no se ve muy lejana la presencia de elementos del ejército de Estados Unidos quienes en una posible cooperación con el gobierno de México se extienda su cooperación más allá de la capacitación y adiestramiento a las fuerzas del ejército mexicano.
