COVID-19 y el virus que paró al mundo

Las primeras noticias de una nueva cepa de coronavirus llegaron desde China, pero muy pronto los casos de personas infectadas, y por supuesto, la alerta, se extendió por buena parte del mundo, lo que ha desembocado en una parálisis de varios países ante el riesgo de contagio.

                De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) los cornavirus son una extensa familia de virus que provocan desde resfriados hasta enfermedades respiratorias graves, como como el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV)  y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS-CoV), que hace algunos años ya causaron estragos.

                Esta nueva cepa, que es zoonótica, es decir, que se contagia de animales a humanos surgió en la ciudad de Wuhan, China, país donde se han presentado más casos y muertes, y de ahí poco a poco comenzó a expandirse por el planeta, hasta que la OMS la catalogó como una pandemia.

                Cabe resaltar que existen todavía varias cepas que se encuentran en animales y no han sido todavía transmitidas al hombre, por lo que el riesgo es latente a que surja una nueva variedad, como el coronavirus que causa la enfermedad denominada COVID-19. De forma oficial, la OMS anunció de la existencia de esta nueva variedad de coronavirus el 31 de diciembre de 2019, y para marzo, ya existen más de 200 mil personas contagiadas.

Coronavirus en Durango

Hasta el momento de redactar esta nota, solamente hay 3 casos diagnosticados oficialmente con COVID-19, lo que mantiene un ambiente de relativa calma, sin embargo, ya se han tomado medidas como el cierre temporal de negocios y lugares públicos donde se pueda generar una aglomeración importante de personas.

                De acuerdo a declaraciones de José Rosas Aispuro Torres, gobernador del estado, se han estado tomando las medidas pertinentes para evitar pasar una Fase 2, por lo que se trata solamente de medidas preventivas como la instalación de filtros en el aeropuerto y la central camionera de la capital, lo que no ha estado exento de señalamientos, pues no fue sino hasta que la presión de medios de comunicación y a través de redes sociales que dichos filtros se instalaron.

                Sergio González Romero, secretario de Salud en el estado, afirmó que en caso de que el número de casos aumente, se cuenta con lo necesario para enfrentarla, aunque también esto ha causado incertidumbre entre la ciudadanía, pues a decir de las autoridades de Salud, se cuenta con 9 camas aisladas en el Hospital 450, así como 40 equipos de apoyo respiratorio, lo que probablemente no sería suficiente si los casos se cuentan por miles.

                Otro tema que preocupa, es el económico. Entrevistamos a Karen Rivas, propietaria de Bendita Pizza, negocio de alimentos en la capital del estado, quien manifestó su preocupación  ya se redujo hasta en un 50% su clientela, “y de seguir así, va a ser muy complicado, porque tenemos que seguir pagando la renta, servicios, la nómina. Yo tengo algunos ahorros y los estoy usando, pero si esto se extiende, no sabemos qué va a pasar”, dijo. En su caso, cuenta con recursos para seguir operando, sin embargo, señaló que máximo se podría aguantar dos meses así, por lo que se busca el apoyo de los tres niveles de gobierno, ya sea a través de la suspensión temporal del pago de impuestos, así como llegar a una negociación con los arrendatarios, prestadores de servicios e insumos.

                Esta preocupación es compartida por Hiram Soto, propietario de Chimi Chimi, local también del sector de alimentos, quien destacó que para ellos existe la posibilidad de hacer sus entregas a domicilio y otras estrategias en conjunto con otras empresas pequeñas, y sobre destacó que se debe incentivar el consumo local, “pero el problema es que hay otros giros de negocio, como las agencias de viajes, donde la afectación será más grande y ya se está viendo, y ahí sí es más complicado poder hacer alguna estrategia.

                Agregó que de por sí la llamada “cuesta de enero” se extiende hasta marzo, y siempre se espera la recuperación que llega durante la temporada vacacional de Semana Santa, en esta ocasión eso no sucederá, lo que obviamente los pondrá en una situación muy difícil, lo que podría generar que los cierres de negocios no sean temporales, sino permanentes.

                Prácticamente todos los giros comerciales se paralizarán al menos dos semanas, de acuerdo al comportamiento de contagios que se vayan teniendo.

Durangueños en el extranjero

A través de medios digitales, tuvimos contacto con Iván Martínez Betancourt, durangueño que actualmente reside en Topeka, Kansas City, Estados Unidos, quien compartió con este medio cómo es que se está viviendo la situación originada por la pandemia de coronavirus.

                “Escuchaba de  virus pero se me hacía muy difícil que llegara, pero llegó y las cosas se fueron notando aquí en la ciudad, ya que no había agua, ni papel de baño y artículos de limpieza, y más que empezaron a cerrar oficinas y dependencias de gobierno”, manifestó, y es que en los supermercados, agregó, es notoria la escasez de dichos productos, y el aspecto de las calles es como de “pueblo fantasma”.

                Además la evidente preocupación de la salud, subrayó, existe otra que puede ser incluso más grande. “Lo que más asusta acá, a la gente que no está legalmente en el país, es cómo le van a hacer para mantener a sus familias, ya que no tendrán ingresos y no van a recibir el mismo apoyo que quienes sí son ciudadanos”.

                La alternativa, por lo pronto será aguantar y esperar a que la crisis pase, y mientras tanto “asistirán a los centros comunitarios donde ofrecen alimentos”. En su caso, que sí está de manera legal en Estados Unidos, también hay incertidumbre, sobre todo respecto al cierre de la frontera, pero también se desconoce la situación. “La verdad yo ya me quiero regresar, pero no sé qué medidas están tomando ni qué va a pasar cuando llegue uno allá a Durango. Me sentiría más tranquilo allá (México), porque la verdad acá bombardean tanto de noticias que eso también afecta, porque dicen que la situación se va a extender dos o tres meses, entonces ¿qué vamos a hacer’ Yo ahorita me puedo regresar, pero tal vez en un mes cierran de plano la frontera y ya nadie puede regresar”, manifestó.

                “Por ejemplo, mi hermana trabaja en un restaurante y ya la descansaron, tiene otro trabajo y solo le van a dar algunas horas, y así la va a pasar muy difícil si esto se extiende tres o cuatro meses y ya también está pensando en irse, porque de seguir así la va a pasar muy mal”, comentó.

                Hasta el momento se han tomado las medidas de seguridad necesaria, y la atención médica se hace sin ningún problema, además de que el llamado a no salir de casa y acudir a los centros comerciales solo una persona por familia, son la constante, y también la incertidumbre.

                Iván recuerda que en 2009 hubo un brote de gripe que se decía, era contagiada por los mexicanos, y en ese tiempo él se encontraba trabajando en Florida, “y la pasé mal, porque todos nos veían feo. Ahora que estoy en Kansas es a los asiáticos a quienes ven raro”.

Durangueña en Nueva York

Dalia Englert salió de Durango desde hace varios años y se instaló en Nueva York, donde, compartió con este medio, se vive una etapa de “social distancing”. “Lo primero en cerrar fueron las escuelas privadas y las universidades, y los lugares donde se pudieran reunir más de 500 personas. Eso fue desde el jueves antepasado, y para el lunes de esta semana cerraron las escuelas públicas, Broadway, los cines, cancelaron conciertos, eventos deportivos y cualquier actividad masiva”, indicó.

                Para este día 19 de marzo, añadió, se cerraron barberías y negocios de tatuajes en toda la ciudad. “En los supermercados hay abasto de todo, aunque hay más gente que está comprando, y se recomienda que vaya solo una persona y hay una hora designada para adultos mayores. Lo que no se encuentra es el sanitizante, toallas desinfectantes y el alcohol”, apuntó.

                “En este momento la gente tiene la suficiente información y el gobierno está tomando medidas, contratando médicos y enfermeros jubilados y al parecer están entrenando estudiantes de medicina en caso de que se necesite más personal, y se están adoptando hospitales en caso de haber un brote más fuerte”, comentó.

                Respecto a la atención que se le brinda a los extranjeros, Dalia destacó, “Nueva York es muy diverso, la mayoría de la población es de otros países, así que en mi opinión la atención es la misma para todos”, y añadió, “en resumen, la mayoría de las personas no está saliendo de sus casas más que para lo indispensable”.

                Sobre la percepción que tiene como mexicana en el extranjero, respecto a cómo se está tomando esta pandemia en su país de origen, expresó que “hay miedo y preocupación, porque parece que ni la gente ni el gobierno se lo está tomando con la seriedad debida. No se está dando la información necesaria”, y respecto al número de casos de contagio que se han registrado en México, que se han mantenido en un nivel bajo, más allá de ser un signo que genere confianza entre los ciudadanos, tanto los que viven aquí como quienes están más allá de la frontera, pues se preocupan por sus familiares, amigos y connacionales, “lo que indica es que no han hecho pruebas para detectar el coronavirus, y si no hay pruebas, no hay casos”.

Por Carlos Yescas Alvarado

Especial/Enlace magazine

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