Doble nacionalidad: ¿defensa de la soberanía o restricción de derechos políticos?

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Fotografía: Cortesía de Chat GPT

DURANGO, Dgo.-La reforma constitucional que exige nacionalidad mexicana única para aspirar a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México enfrenta dos posturas: quienes consideran legítimo establecer condiciones especiales para esos cargos y quienes advierten una restricción de derechos políticos para mexicanos que adquirieron otra ciudadanía.

El decreto que reforma los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de octubre de 2026. La medida se aplicará a partir del proceso electoral correspondiente a 2028. No elimina la doble nacionalidad para la población en general, pero exige renunciar a otra nacionalidad antes del registro de una candidatura a esos cargos. https://sidof.segob.gob.mx/notas/5800617

La reforma fue aprobada por el Congreso de la Unión y 22 legislaturas locales, entre ellas las de Zacatecas y Michoacán. La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido la medida con el argumento de que el interés nacional debe prevalecer sobre cualquier otro. Sus críticos sostienen que poseer otra ciudadanía no equivale a deslealtad. https://www.gob.mx/presidencia/prensa/presidenta-firma-decreto-de-nacionalidad-unica-mexicana-para-aspirantes-a-la-presidencia-gubernaturas-y-jefatura-de-gobierno?idiom=es

Lupe Gómez, de Zacatecas: la lealtad se demuestra con hechos

Para Lupe Gómez, migrante zacatecano residente en Estados Unidos, la soberanía no justifica restringir derechos políticos.

“Es preocupante el que utilicen la soberanía como razón para quitarle el derecho a alguien que quiera. Al contrario, deberían estar contentos de que alguien que esté preparado, un mexicano”, expresó. También afirmó: “Nosotros hemos demostrado nuestra lealtad a México a través de nuestras acciones, no a través de discursos”.

 

Gómez mencionó aportaciones de migrantes a carreteras, calles, sistemas de agua potable, escuelas y proyectos universitarios en Zacatecas. “Es trabajo del gobierno educar a nuestra gente, pero nosotros aquí estamos, ya no tenemos ninguna necesidad de andar donando nuestro tiempo y nuestro dinero”, señaló.

Sobre la aprobación de la reforma en su estado, lamentó: “Es muy lamentable que Zacatecas haya aprobado esto cuando la mitad de zacatecanos estamos en Estados Unidos”. Esa proporción es una apreciación personal del entrevistado, no una estadística verificada. Su inconformidad radica en que, mientras se reconoce la contribución de la diáspora, se establezcan límites políticos por tener otra nacionalidad.

El temor a perder derechos

Francisco Moreno, originario de Michoacán y residente de los Ángeles California, cuestiona la medida y sus posibles implicaciones futuras.

“Son derechos ya ganados, derechos que ahora van retroactivos”, afirmó. Moreno considera que el efecto inmediato puede ser limitado para la mayoría de las personas con doble nacionalidad, pero le preocupa el precedente. Su estimación de que el 99.9 por ciento no se verá afectado de manera inmediata es una opinión propia, no una estadística comprobada.

Su reflexión incluye a las familias transnacionales y a los hijos de mexicanos nacidos en Estados Unidos que regresan a México, para quienes mantener vínculos con ambos países forma parte de su realidad. Moreno advierte: “Nos estamos alejando en vez de acercándonos”.

 “No me hace ni más ni menos mexicano”

Pedro Fajardo, duranguense residente en Arizona, rechaza que tener dos nacionalidades implique menor compromiso con México.

“El hecho de tener doble nacionalidad a mí no me hace ni más ni menos mexicano, Luis”, afirmó. Explicó que no renunciaría a la nacionalidad estadounidense para buscar un cargo público en México: “Yo no iba a renunciar a la nacionalidad de aquí”.

Para Fajardo, conservar otra nacionalidad no borra la identidad mexicana ni determina automáticamente la conducta de una persona en el ejercicio del poder. Su postura pone en el centro la decisión individual de mantener una ciudadanía adquirida durante su trayectoria migratoria.

Cargos con condiciones especiales

Salvador Ramírez Granados, originario de Mapimí, Durango, y residente en Pasadena, California, considera legítimo establecer requisitos particulares para quienes encabecen el Poder Ejecutivo.

“Lo único que están diciendo es que hay ciertas posiciones que no están disponibles para ciudadanos extranjeros”, argumentó.

A partir de su experiencia con el programa 3×1 para Migrantes, también expresó preocupación por la influencia que, según su valoración, algunos dirigentes de clubes migrantes podían ejercer sobre decisiones municipales. Ese señalamiento corresponde a su experiencia personal y no demuestra que las organizaciones migrantes representen, en general, un riesgo para la soberanía.

El PAN anunció su rechazo en Durango

Alejandro Mojica, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO) del Congreso de Durango, anunció que la bancada del Partido Acción Nacional votaría en contra de la reforma. Al momento de su declaración, la minuta todavía estaba pendiente de procesamiento en el Congreso local, por lo que su anuncio no debe confundirse con el resultado definitivo de la votación.

“Nosotros la vamos a votar en contra, porque por supuesto están vulnerando los derechos de ustedes”, afirmó.

Mojica recordó las razones económicas y familiares que llevan a muchas personas a emigrar: “La gran mayoría de inicio no se fueron por gusto, se fueron a buscar mejores oportunidades para ustedes y sus familias”. Sobre las remesas, sostuvo: “Ese no es un indicador, ni una estadística, ni un logro del gobierno federal, es un logro de ustedes”.

También pidió a los migrantes expresar sus experiencias: “Lo más importante es alzar la voz, así como me están diciendo las cosas, así quiero escucharlas, como son, como se están viviendo”.

Una reforma aprobada, una discusión abierta

La reforma ya fue incorporada a la Constitución con el aval de 22 legislaturas locales. Sin embargo, los testimonios evidencian que la discusión rebasa los requisitos electorales: involucra la relación del Estado mexicano con quienes viven fuera del territorio nacional, pero mantienen vínculos familiares, económicos y sociales con sus comunidades de origen.

La cuestión de fondo es si exigir una sola nacionalidad constituye una condición necesaria para proteger la soberanía o si establece una barrera para ciudadanos mexicanos cuya trayectoria migratoria los llevó a adquirir otra ciudadanía.

Por Luis Ángel Galván Peimbert

@enlacemagazine

 

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