Campo duranguense: entre las cuotas de Trump y los invernaderos abandonados
DURANGO, Dgo.-La producción de hortalizas en Durango enfrenta dificultades tanto en cultivos menores como en los más extendidos. En entrevista, el Contador Público Luis Roberto Caballero Ruiz, presidente de la Federación Estatal de Propietarios Rurales y representante del Sistema Producto Tomate, explicó que la lechuga iceberg apenas se produce en pequeña escala y solo para consumo local.
“Durango produce lechuga iceberg, pero muy poco y es nada más para el mercado local. No hay alguna empresa que esté llevando lechuga a Estados Unidos. La verdad es que no es muy conveniente, porque es un cultivo de muy bajo rendimiento y el estado no se ha especializado en eso”, explicó Caballero Ruiz.

El comentario se da en un contexto internacional marcado por el retiro masivo de lechuga iceberg mexicana en Estados Unidos, tras detectarse un brote de Cyclospora que obligó a la empresa Taylor Farms a retirar sus productos en 27 estados y que fue vinculado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, (CDC por sus siglas al inglés); a casos de infección en restaurantes como Taco Bell.
Caballero señaló que la verdadera presión está en el tomate, donde Estados Unidos mantiene cuotas compensatorias desde los años noventa. “El problema ha sido más específicamente con el tema del tomate o jitomate. Se estableció una cuota compensatoria derivada de un problema muy antiguo, desde los noventa, de que Estados Unidos afirma que se está haciendo dumping en el tomate mexicano por los costos de producción, más que nada por la mano de obra”, dijo.
El impacto económico es constante, aseveró Caballero; “el costo de producción de nosotros ronda sobre 10 pesos el kilo, y ya quitando todo lo que nos rebajan allá el impuesto, lo que se le paga al comercializador, nos queda en unos 7, 8 pesos. Traemos una pérdida de 2 pesos, que equivaldría más o menos a una pérdida de un 20 hasta un 25 por ciento al año”, explicó.
Este impuesto llamado cuota compensatoria por antidumping, no es otra cosa que un impuesto extra que un país aplica a productos importados cuando considera que se venden más baratos de lo que cuesta producirlos o más baratos que en el mercado interno del exportador.
De acuerdo a Caballero, Durango cuenta con regiones productoras como Nombre de Dios, Puanas, Canatlán, Nuevo Ideal, Santiago Papasquiaro y Guadalupe Victoria, pero muchos invernaderos han quedado abandonados. “Si usted se fija y sale a las carreteras, se puede dar cuenta cómo se ven invernaderos, desgraciadamente ya nomás vemos los esqueletos, los puros fierros, porque los plásticos se quemaron y la gente se dio cuenta que no era negocio”, relató.

De acuerdo con cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera., (SIAP por sus siglas al español); citadas por el USDA en su informe 2026, los estados líderes en producción de tomate durante 2025 fueron Sinaloa, San Luis Potosí y Sonora, mientras que el resto del país aportó 1.8 millones de toneladas. En total, México produjo 2.8 millones de toneladas de tomate ese año.
El mercado interno también refleja la tensión. El Instituto Nacional de Estadíostica y Geografía, INEGI), informó que en abril de 2026 los precios del tomate Saladette aumentaron más del 100 por ciento en 20 estados.
Caballero advirtió sobre la falta de alternativas: “ya el tomate no está haciendo negocio, ¿qué hacemos? Desgraciadamente los otros productos que me diga, chiles, lechuga, brócoli, fresas, frambuesas, blueberries, son mercados que no son tan grandes como el mercado del tomate, y acabamos quebrando también a los que se dedicaban a eso”.
Finalmente, resumió el panorama: “La agricultura, llámese agricultura o ganadería, estamos en una situación crítica, la verdad, y no nomás en tomate, yo creo que en todo lo que se produce”, finalizó diciendo.
Por Luis Ángel Galván Peimberth
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