Foto (Cortesía del Gobierno de España)
El gobierno de España confirmó la evacuación de la totalidad de sus tropas desplegadas en Irak, en una operación marcada por la creciente inestabilidad en la región.
De acuerdo con información oficial, cerca de 200 militares españoles fueron trasladados con éxito hacia Turquía y otros países, tras una operación activada por el deterioro de la seguridad en Oriente Medio.
La evacuación se realizó en varias fases. Primero se reubicó a un centenar de efectivos en zonas seguras, y posteriormente se completó la salida del resto del contingente, que tenía previsto regresar a territorio español desde la base aérea de Incirlik, en Turquía.
Esta decisión se da en el contexto de una escalada regional vinculada al conflicto entre potencias en la zona, que ha incrementado los riesgos para las fuerzas internacionales desplegadas en Irak. En los últimos días, la OTAN también suspendió su misión en el país ante el aumento de ataques contra bases occidentales.
España mantenía presencia militar en Irak como parte de operaciones internacionales enfocadas en el combate al terrorismo y el entrenamiento de fuerzas locales. Sin embargo, el deterioro de las condiciones de seguridad obligó a priorizar la protección del personal.
La salida de las tropas no implica necesariamente el fin definitivo de la misión, pero sí marca una pausa significativa en la participación española en la región, en un momento donde el conflicto amenaza con ampliarse y generar mayor inestabilidad internacional.

