Paty Jiménez, diputada federal del Partido Acción Nacional (PAN), advirtió que el llamado “Plan B” de reforma electoral impulsado por el Ejecutivo federal no resuelve los problemas de fondo del país y, por el contrario, representa un riesgo para la democracia al no atender la principal amenaza: la intervención del crimen organizado en los procesos electorales.
La legisladora señaló que esta propuesta surge tras no haberse alcanzado los consensos necesarios para una reforma constitucional, por lo que ahora se busca modificar aspectos clave del sistema electoral mediante leyes secundarias, sin diálogo ni acuerdos amplios entre las distintas fuerzas políticas.
“Hoy el problema no es cuánto cuesta la democracia, sino quién la controla. Y esta reforma no toca lo más grave: el riesgo de que el crimen organizado influya en quién compite, cómo se financian las campañas y cómo vota la gente”, expresó.
Jiménez explicó que, aunque el “Plan B” plantea una reducción de costos, en realidad contempla recortes que podrían debilitar a las instituciones encargadas de organizar y vigilar las elecciones, afectando la certeza y la legalidad de los procesos.
Advirtió que estos ajustes comprometen la capacidad operativa del sistema electoral y abren la puerta a mayores irregularidades en un contexto ya marcado por la violencia y la presión del crimen organizado.
En ese sentido, alertó sobre diversos puntos de la propuesta que considera regresivos. Sobre la paridad de género, subrayó que se trata de un mandato constitucional que no puede quedar sujeto a interpretaciones ni retrocesos, al advertir que retroceder en paridad es retroceder en democracia.
También cuestionó las reglas en materia de revocación de mandato, al considerar que generan condiciones inequitativas, así como modificaciones en el ámbito municipal que, lejos de generar ahorros, podrían incrementar el número de regidores.
Ante este panorama, la legisladora fue enfática al señalar que el Grupo Parlamentario del PAN votará en contra de la reforma, al considerarla incompleta, regresiva y alejada de las necesidades reales del país.
Como alternativa, destacó que el PAN impulsa una ruta para fortalecer la democracia que incluye anular elecciones donde intervenga el crimen organizado, sancionar a partidos que reciban financiamiento ilícito, garantizar condiciones equitativas en la competencia electoral, ampliar la revocación de mandato a gobernadores, impedir que la Presidencia promueva su propia revocación, que en caso de concretarse sea la ciudadanía quien elija al sustituto, proteger a candidatos y votantes, y eliminar la sobrerrepresentación legislativa.
Finalmente, Jiménez sostuvo que México necesita una reforma electoral de fondo que fortalezca las instituciones y garantice la libertad del voto, y no una que las debilite.
“Nuestra misión es continuar firmes en la defensa de la Patria, la Familia y la Libertad, y frenar el autoritarismo que avanza en México”, concluyó.
De la redacción
@enlacemagazine

