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Migrantes, una comunidad dolida y herida

Para editorial Luis

 

Los enfrentamientos entre la comunidad de migrantes y ciudadanos norteamericanos en contra de las acciones de Inmigration Custom and forcement, (ICE por sus siglas al inglés), son el reflejo de una sociedad dolida y herida por las actuales políticas migratorias de Donald John Trump.

Según el Departamento de Seguridad Nacional, los Angeles, Nueva York, Denver, Chicago y Miami fueron los escenarios de estos disturbios donde por lo menos hubo 45 detenidos de México, Vietnam, Ecuador, Filipinas Honduras y Perú.  

Este rechazo ha sido el resultado de la acumulación de una serie de acciones que han impactado en contra de la población inmigrante indocumentada, la que ahora ha tomado las calles; y a través de la unión han hecho retroceder en algunas secciones a los oficiales de ICE.

El desplazamiento de las fuerzas del orden y ahora de dos mil elementos de la guardia nacional para llevar a cabo las detenciones de inmigrantes indocumentados ponen en entredicho la labor de dichos oficiales pues el actuar de estos, según el propio gobernador de California van contra todo lo establecido en la Constitución de ese país al violentar los derechos de las personas.

Mientras tanto los más de 200 centros de detención federales han aumentado el número de personas acusadas de delitos en contra de la ley de inmigración, y hasta este pasado fin de semana el total rebasaba más de 50 mil.

El miedo como un mecanismo de control lleva quienes son los afectados a tomar decisiones y cambiar de rutinas para tratar de salvaguardar sus vidas, pero también es un factor de resistencia, impulsando protestas, movilización legal y organización comunitaria para proteger a los afectados.

Lo que hoy las autoridades lo ven como una rendición de los rijosos por el número de personas arrestadas, para otros, como son aquellos que fueron parte de estos disturbios e inclusive de los detenidos es el inicio de una fuerza de resistencia que podría traer un efecto dominó y generar un movimiento nacional que pondría a Trump entre la espada y la pared.

Por lo pronto el DHS le ha bajado de tono y ha condonado multas a migrantes por no autodeportarse.

Poer Luis Ángel Galván Peimberth

@enlacemagazine

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