Ayer, kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional ordenó cancelar la certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVP) de la Universidad de Harvard.
Esto, para términos prácticos significa que Harvard ya no puede matricular a estudiantes extranjeros y que los estudiantes extranjeros actuales deben transferirse o perderán su estatus legal.
De acuerdo a un comunicado de prensa del DHS, “la dirección de Harvard ha creado un ambiente inseguro en el campus al permitir que agitadores antiestadounidenses y proterroristas acosen y agredan físicamente a personas, incluyendo a muchos estudiantes judíos, y obstruyan de otras maneras su otrora venerable entorno de aprendizaje. Muchos de estos agitadores son estudiantes extranjeros. La dirección de Harvard facilitó y participó en actividades coordinadas con el PCCh, incluyendo el acogimiento y entrenamiento de miembros de un grupo paramilitar del PCCh cómplice del genocidio uigur”.
Cita además el documento, que “esta administración responsabiliza a Harvard por fomentar la violencia, el antisemitismo y coordinarse con el Partido Comunista Chino en su campus”, declaró Noem.
“Es un privilegio, no un derecho, que las universidades matriculen a estudiantes extranjeros y se beneficien de mayores pagos de matrícula para aumentar sus multimillonarias dotaciones. Harvard tuvo muchas oportunidades de hacer lo correcto. Se negó. Perdieron su certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio por su incumplimiento de la ley. Que esto sirva de advertencia a todas las universidades e instituciones académicas del país”, expresó la funcionaria federal.
Antecedentes
El 16 de abril de 2025, la Secretaria Noem exigió a Harvard información sobre la criminalidad y la mala conducta de los estudiantes extranjeros en su campus. Advirtió que la negativa a cumplir con esta orden legal resultaría en la cancelación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (SEVP).
Esta medida se produce después de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) cancelara $2.7 millones de dólares en subvenciones del DHS para Harvard el mes pasado.
Señala además el comunicado que el DHS habría solicitado información a la Universidad, sin embargo, esta la negó
Según estudios de las autoridades gubernamentales, esta universidad está sumida en un clima de inseguridad y de criminalidad.
Como ejemplos, el comunicado de prensa cita varios incidentes, así como los porcentajes de crecimiento del índice de criminalidad en esa institución.
Los estudiantes judíos en el campus fueron objeto de insultos generalizados, agresiones físicas e intimidación, sin una respuesta significativa por parte de la dirección de Harvard.
Un manifestante acusado por su participación en la agresión a un estudiante judío en el campus fue elegido por la Escuela de Divinidad de Harvard como presidente de la clase en la ceremonia de graduación.
El propio estudio interno de Harvard de 2025 sobre antisemitismo reveló que casi el 60 % de los estudiantes judíos reportaron haber experimentado discriminación, estereotipos o prejuicios negativos en el campus debido a sus opiniones sobre la actualidad.
En una ocasión, un estudiante judío, ponente en una conferencia, había planeado contar la historia de su abuelo, sobreviviente del Holocausto, que encontró refugio en Israel. Los organizadores le dijeron al estudiante que la historia no era de “buen gusto” y se rieron de él cuando expresó su confusión. Afirmaron que la historia habría justificado la opresión.
Mientras tanto, los grupos estudiantiles pro-Hamás que promovieron el antisemitismo tras los atentados del 7 de octubre siguieron recibiendo reconocimiento y financiación.
En lugar de proteger a sus estudiantes, Harvard ha permitido que los índices de delincuencia se disparen, ha implementado prácticas racistas de DEI y ha aceptado grandes cantidades de dinero de gobiernos y donantes extranjeros.
Los índices de delincuencia en Harvard aumentaron un 55 % entre 2022 y 2023.
De 2022 a 2023, las agresiones con agravantes aumentaron un 295 % y los robos un 560 %.
Harvard ha adoptado políticas de contratación con conciencia racial, lo que podría violar la ley de derechos civiles.
Harvard recibió 151 millones de dólares de gobiernos extranjeros desde enero de 2020, lo que representa más del 13 % del total de 1100 millones de dólares recibidos de donantes extranjeros durante el mismo período. Harvard acogió y capacitó a miembros del Cuerpo de Producción y Construcción de Xinjiang (XPCC), un grupo paramilitar del PCCh cómplice del genocidio uigur, incluso después de su inclusión en la Lista de Nacionales Especialmente Designados del Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2020, y sus colaboraciones continuaron hasta 2024.
Investigadores de Harvard colaboraron con académicos radicados en China en proyectos financiados por un agente del gobierno iraní y se asociaron con universidades chinas relacionadas con avances militares, como la investigación aeroespacial y óptica, utilizando fondos del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Harvard se asoció con personas vinculadas a la base industrial de defensa de China, incluyendo la realización de investigaciones en robótica con aplicaciones militares.

