Migración y cambio climático requieren respuestas aparte

La reunión virtual de este  siete de mayo entre Kamala Harris, vicepresidenta de los Estados Unidos, y Andrés Manuel López Obrador así como el secretario de relaciones exteriores y la titular de energía de México, en principio tiene el objetivo primordial de alcanzar un acuerdo de cooperación para combatir la pandemia y la posible ampliación del programa Sembrando Vidas en Centroamérica.

Ambos rubros para México son de vital importancia tomando en cuenta que en el combate a la pandemia, hasta el momento y de acuerdo a la Universidad John Hopkins el registro de contagios para México es de más de 2 millones 326 mil 738 personas contagiadas  y el ritmo de vacunación sólo va a un 4.47 por ciento del total de la población completamente vacunada.

En relación a la migración indocumentada, la reciente propuesta hecha por el ejecutivo federal mexicano ofrecería una alternativa de solución al cambio climático al pedir  a  Joseph Biden Junior financiar el programa Sembrando Vidas para extenderlo al sur de México, Guatemala, El Salvador y Honduras.

Obrador planteó que Estados Unidos podría dar de visas de trabajo temporal y nacionalidad a quienes participen en el proyecto.

Sin embargo, la respuesta del gobierno estadounidense planteada va en el sentido de dar respuesta a la problemática del cambio climático y  no como Obrador lo habría propuesto.

Cambio climático y migración con caminos distintos

Para el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), llevó a cabo un análisis  del programa Sembrando Vidas. Éste señala que “la falta de acceso a información georreferenciada sobre las parcelas y las acciones apoyadas por el programa en las parcelas donde actualmente se implementa, no ha permitido el monitoreo de los indicadores ambientales propuestos a la Secretaría del Bienestar, por lo que WRI México evaluó metodologías alternativas para estimar la potencial contribución del programa al cumplimiento de las metas de mitigación de gases de efecto invernadero del gobierno mexicano, conocidas como Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC por sus siglas en inglés)”.

Aquí el reporte del análisis http://movilidadamable.org/WRIMexico/WRI%20M%C3%A9xico%20An%C3%A1lisis%20sobre%20los%20impactos%20ambientales%20de%20Sembrando%20Vida%20en%202019.pdf

 WRI México comparó la pérdida de coberturas forestales a nivel municipal en las localidades donde se implementó el programa en 2019 (último año para el que se tiene información completa de cambios en coberturas a través del Global Forest Watch), contra las pérdidas promedio de coberturas en los cinco años previos. De esta forma, se identificó una pérdida de cobertura forestal adicional a la tendencia normal durante 2019.

Para los especialistas en el rubro migratorio, la  propuesta laboral para buscar disminuir el impacto ambiental  podría ser  viable pero con una serie de ajustes enfocados a la disminución de la migración indocumentada pero no para responder a la crisis climática.

Eunice Rendón, analista en el rubro migratorio  señaló que se hace necesario mayores recursos y una estrategia integral para buscar atenuar la migración indocumentada.

“No va a bastar con jóvenes construyendo el futuro y sembrando vida ni tampoco con los 4 mil millones de dólares, se requiere de una iniciativa internacional de varios países que le metan fondos a ello”.

Como iniciativas que pretenden dar respuesta a las necesidades  de los países expulsores de migrantes, son buenos, aunque para Rendón los resultados no se pueden medir puesto que  estos no han sido evaluados; “no hay una evaluación que pruebe que impacten ni siquiera aquí en México”,  y agregó, “al final es una buena voluntad  pro esto no necesariamente significa que vaya a ser funcional o que signifique que los programas funcionen”.

Apuntó que el de jóvenes construyendo el futuro está más acercado a las necesidades de Centroamérica.

“Los jóvenes están muriendo violentamente, y uno de los factores de empuje de la migración es la violencia homicida, lo que falta es afinar en los cómo, en los  conceptos”.

Una de las carencias de ese programa, explicó Rendón, “es que luego terminando dándolo a quien se registra  con la edad y que no estudia ni trabaja pero muchos de estos jóvenes han terminado con el apoyo, además de que ha habido corrupción con este programa  porque los inscriben y se reparten el dinero  y el joven ni siquiera va a trabajar además  de que no hay mecanismos de revisión, al final evita que tenga opciones sin la beca”.

Finalmente, Rendón dejó en claro que la  suma de esfuerzos y voluntades sería la respuesta más idónea para establecer una nueva estrategia para alcanzar los objetivos planteados.

Por Luis Ángel Galván Peimberth

enlacemagazine@hotmail.com

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