En pobreza, abuelitos de Durango

Fotografía.- Cruz Saldaña Gurrola

DURANGO, Dgo.-Hoy, alimentarse con tan sólo 15 pesos de ingreso diario es todo un desafío, y es lo que de manera cotidiana tiene que afrontar Graciano Aguilar originario del Mezquital Durango.

Graciano vive en la colonia San José II de la capital, en un cuarto de madera y techo de plástico.

Hace un tiempo a este adulto mayor  lo atropelló un automóvil, por lo cual, con ayuda de un bastón, cada día recorre diversas calles de la capital para conseguir botellas de plástico.

Lo que para algunos  es una basura, para él representan un pequeño ingreso para comer.

Por semana Graciano  logra llenar una o dos bolsas negras grandes de estos plásticos, las lleva a vender. Le pagan a dos pesos el kilo. Entre esta venta y algunas ayudas, dice que lo más que llega a percibir son 15 pesos diarios, a veces menos.

“No es nada, logro 15 pesos o menos al día. Compro alguna cosa que comer. No alcanza para mucho”, dijo. No es la única historia en su tipo.

De acuerdo al diagnóstico sobre la situación de vulnerabilidad de la población de 70 años y más, en México, el nivel de ingreso y las bajas tasas de ahorro han reducido a la mayor parte de los adultos mayores a la situación de pobreza,  y Durango no es la excepción.

Diariamente se pude apreciar sobre los cruceros a  personas de la tercera edad pidiendo una “limosna”, vendiendo dulces, o hay quienes se dedican a la venta de plástico y/o aluminio, a fin de sobrevivir;  para Graciano esto es otra opción de cómo ingresar algo extra.

César Guerrero Rodríguez, cercano a cumplir los 60 años de edad, lleva tres años instalándose en el crucero de las calles 20 de Noviembre y Carlos Patoni, pidiendo una ayuda a los conductores. Su jornada laboral inicia alrededor de las 20:00 horas y se retira a las 02:00, aproximadamente.

 Durante el día, César  tiene labores cuidando a sus 30 perros, por la noche sale a conseguir el sustento para él y sus animalitos.

Llama la atención porque en su ropa porta leyendas donde llama al no maltrato animal.

“Nada más tengo el ingreso que logro aquí. Me ayuda la familia, pero ahorita también andan batallando. No tengo hijos, no me case porque había que escoger entre los animalitos y casarme. Tengo más de 30 años cuidando a los perritos”.

César narró que era trabajador del Instituto Mexicano del Seguro Social, (IMSS), donde duró prestando sus servicios 15 años. Sin embargo, por una injusticia lo despidieron. Nunca pudo hacer nada, no recibió una cantidad económica justa por dicho despido.

Desde entonces César no se pudo recuperar económicamente. Lo boletinaron, dijo, para no ser contratado por cualquier otra empresa.

 “Me hicieron una jugarreta en 1997. Teníamos un contrato colectivo de trabajo, pero querían que hiciera unos jardines a la fuerza. No estaba eso en el contrato. Lo aplicaban a la fuerza. Ese fue mi pleito. Por eso me corrieron, me dieron de baja”.

Aunque pertenecía al Sindicato de Trabajadores del Seguro Social, sección 16, tampoco ahí recibió apoyo.

“Metí solicitudes pero nunca me dieron trabajo. Lo ponen a uno en una lista negra para que no nos den trabajo”, expresó.

Este medio buscó información sobre  actualización del número de adultos mayores que se tienen en el estado, sin embargo no existe un dato certero, y menos sobre la cantidad de estos en situación de vulnerabilidad.

La pandemia generada por el Covid-19 además de provocar contagios, muertes y enormes afectaciones económicas ha frenado las actividades de algunas dependencias entre ellas la del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam), que no ha abierto sus puertas desde hace un año.

En tanto, de acuerdo al INEGI, el grupo de adultos mayores en todo México es la población más baja. Se reportan 14 millones 103 mil 425 personas de 60 a 84 años. Asimismo, un millón 021 mil 256 de 90 a 99, y finalmente 18 mil 925 habitantes de 100 años o más.

Jaime Rivas Loaiza, titular de la Secretaría del Bienestar Social del Estado de Durango (Sebised), declaró que se tiene registro de un alza en la demanda de apoyos sociales.

“Se ha incrementado por la cuestión económica actual que tenemos, la falta de ingresos en la familia, todos los apoyos que tiene la secretaría son demandados. Se incrementó en un 30 por ciento por lo menos”, aseguró.

El funcionario precisó que se trata de una situación complicada en todo el estado de Durango.

Se estima que 38.5 por ciento de los hogares en México tienen ingresos monetarios de fuentes distintas al trabajo, del total de viviendas, 25.0 por ciento recibe apoyo de algún programa de gobierno, 13.0 por ciento recibe ingresos por jubilación o pensión, 6.1 recibe ingresos por remesas y 5.1 recibe apoyos por parte de personas residentes en el país, revelan los resultados complementarios del Censo de Población y Vivienda 2020, dados a conocer por el INEGI.

Cruz Saldaña Gurrola

Especial/Enlace magazine

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