Emilio Lozoya presenta una denuncia por caso Odebrecht

A través de redes sociales circuló una presunta denuncia que Emilio Lozoya presentó ante la Fiscalía General de la República para señalar a los implicados en casos de sobornos, misma que Andrés Manuel López Obrador, presidente de México dijo que era real.

En ella, el exdirector de Pemex detalla cómo el entonces candidato a la presidencia de la república, Enrique Peña Nieto recibió 6 millones de dólares para su campaña, con lo que pagó a asesores internacionales para asegurarse de ganar la elección, e incluso se reunió con Marcelo Odebrecht en Colombia, donde se cerró el trato, con la condición de que una vez logrado el triunfo, la empresa Odebrecht recibiría “beneficios” de parte del gobierno federal. Peña Nieto designó a Luis Videgaray, entonces jefe de campaña y a la postre secretario de Economía, como el enlace entre la empresa y el candidato. En todas estas reuniones y acuerdos, Emilio Lozoya asegura en su denuncia, estuvo presente, y además dice contar con las pruebas para sustentar lo que expresó.

El principal interés de Odebrecht, así como de otros empresarios, detalla Lozoya, es que Peña Nieto les había planteado su plan de llevar a cabo una reforma energética, lo que abriría la puerta a capital privado para participar en una de las principales áreas económicas del país. Ya como presidente electo, en 2012 de nueva cuenta se reunió Peña Nieto con Marcelo Odebrecht, además de Luis Videgaray, Carlos Fadigas, director general de Braskem, Luis Weyll y Roberto Bishop, director de Braskem México. En esa reunión también estuvo el general Roberto Miranda, jefe de seguridad del entonces presidente electo y el propio Lozoya, “esa reunión fue fundamental ya que ahí se empezó a construir una relación más directa entre el consorcio Odebrecht y el gobierno de Enrique Peña Nieto”, señala la denuncia, y también se le designó a él y a Luis Videgaray como los principales interlocutores, y también se pidió discreción por parte de Videgaray, ya que no quería que los medios de comunicación y la ciudadanía se enterara de esta relación.

Durante la campaña se le entregaron 2.5 millones de dólares por parte de Odebrecht, a través de Luis Weyll, ya que para ese momento, Luis Videgaray les comentó que ya los adeudaban a los asesores extranjeros que trabajaban en la campaña. Emilio Lozoya explicó que les pidió los depositarán a la cuenta de la empresa Latin América Asia Capital Holding Ltd., que él compró entre 2009 y 2010 y había colocado a su hermana Gilda Lozoya Austin como beneficiaria. Esto sucedió en 2012, “antes de que asumiera mi cargo público en México, como director general de Pemex”. El depósito se hizo a través de Innovación Research Engineering and Development Ltd., por una cantidad de 3 millones 150 mil dólares, a pesar de que se había acordado que serían 4 millones, de los 6 que inicialmente Peña Nieto había pedido.  Fabiola Tapia Vargas, socia de Odebrecht, haría entrega en efectivo de 850 mil dólares para completar los 4 millones, aunque no detalla si finalmente se entregaron.

Una vez que tuvieron el dinero, Luis Videgaray le pidió a Emilio Lozoya que realizara una serie de pagos a los asesores extranjeros, y de esto, destaca en la denuncia, fue testigo Rodrigo Arteaga Santoyo, quien era secretario particular de Lozoya, y a decir de este, estaría dispuesto a presentarse a declarar. En total se les pagó cerca de 1.6 millones de dólares, pidiéndoles que en las facturas no se mencionara nada referente a la campaña, y el resto del dinero Lozoya lo depositó en la cuenta de la empresa Tochos Holding Limited, también de su propiedad, “que utilizaba para mis negocios personales”.

La reforma

Ya como presidente, Peña Nieto invitó a Lozoya para ser director de Pemex, y posteriormente, tanto él como Luis Videgaray le dieron instrucciones, en febrero de 2013, para que empezara a entregar fuertes sumas de dinero “a la oposición, para que ésta votara a favor de ciertas reformas estructurales del interés del presidente Enrique Peña Nieto”, y agrega en la denuncia, “Yo intervine principalmente en la aprobación de la reforma energética, entregando a través de terceros ciertos recursos en bolsas bancarias transparentes (que permitían ver la denominación de los billetes) y maletas a los senadores integrantes de la Comisión de Energía en el Senado de la República y a un diputado federal, y que esos recursos eran, entre otros, los precisamente puestos por Fabiola Tapia Vargas en efectivo, en razón a las transferencias de Odebrecht”.

Emilio Lozoya señala que en el caso del PAN, había un grupo comandado por Javier García Cabeza de Vaca, Francisco Domínguez Servién, Salvador Vega Casillas y Jorge Luis Lavalle Murray, quienes constantemente se presentaban en la oficina de Lozoya para tratar de “extorsionarlo”, y de acuerdo al exdirector de Pemex le llegaron a exigir hasta 50 millones de dólares para votar a favor la reforma energética. Como algunos tenían en puerta su campaña como para gobernadores en Tamaulipas, Querétaro y Campeche “usaban eso como excusa para pedir constantemente más y más dinero”, e incluso al ir a las oficinas, relata Lozoya, llevaban contratistas para que les asignara contratos de Pemex, y amenazaban con boicotear la votación de la reforma si no recibían lo que estaban pidiendo.

Odebrecht siguió entregando dinero para ganar licitaciones, pero sobre todo para mantener influencia en el gobierno mexicano, y de ese dinero se beneficiaban los legisladores a través de David Penchyna Grub, presidente de la Comisión de Energía del Senado, a quien se le entregaron 6 millones de pesos, así como a Ernesto Cordero Arroyo, Ricardo Anaya Cortés, Francisco Domínguez Servién, Jorge Luis Lavalle Maury, Salvador Vega Casillas y Javier García Cabeza de Vaca. Al grupo de pianistas mencionado se les entregaron cerca de 80 millones de pesos a través de Rafael Caraveo Opengo, que fue designado como el operador de este grupo de legisladores.

El sexenio de Calderón

La relación y los sobornos de Odebrecht, explica Emilio Lozoya, no iniciaron con Peña Nieto, sino desde el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, donde se firmaron contratos con Braskem, socios de Odebrecht, y que dejaron a Pemex en una situación de franca desventaja pues otorgaron descuentos inexplicables a esa empresa para la transformación del etano en plástico. En dicho contrato multimillonario también habría participado José Antonio Meade Kuribreña, quien entonces presidía el Consejo de Pemex, y también José Antonio González Anaya, miembro del Consejo, quienes hicieron lo posible por evitar la revisión de los detalles del contrato e impulsaron su firma.

Derivado de esto, a la llegada de Peña Nieto a la presidencia, Luis Videgaraye informó a Emilio Lozoya que Braskem le debía dinero a Meade Kuribreña y a Ernesto Cordero, por arreglos que hicieron con ellos cuando eran funcionarios federales en el gobierno de Felipe Calderón, y la condición para pagarles fue que votaran a favor las reformas y que aprobarán la continuidad del contrato Etileno XXI con Braskem. Para continuar con este contrato se habrían entregado cerca de 80 millones de pesos en sobornos durante el gobierno de Peña Nieto, y de esto, así como de lo que presuntamente se entregó a los legisladores pianistas, su entonces secretario particular cuenta con recibos y recalcó, esta dispuesto a presentarse a declarar y mostrar las pruebas.

En el caso del PRI, el propio Luis Videgaray se habría encargado de “repartir” cerca de 32 millones de pesos, y con Miguel Ángel Barbosa Huerta, entonces senador por el PRD, este se reunió con Lozoya y le pidió que su hermano, que trabajaba rb Pemex en una estación en Guerrero, fuera transferido a las oficinas centrales en la Ciudad de México, y con ese se garantizó que los perredistas no armaran demasiado ruido ante la reforma.

Además de lo ya citado, por otras fuentes diferentes a Odebrecht se habrían obtenido hasta 10 millones de dólares que entregados en maletas a los operadores de los legisladores panistas para que los distribuyeran, aunque en este caso Emilio Lozoya declara que desconoce los monos que se le entregaron a cada uno.

Por Carlos Yescas Alvarado

Especial/Enlace magazine

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