Situación de migrantes ha sido tolerada por los gobiernos de EU y México

 

Fotografía (Enlace magazine)

-El escritor Samuel Schmidt presentó su libro “Tras el muro”.

DURANGO, DGO.-Este día se presentó en Durango el libro “Tras el muro”, por parte de uno de sus autores, Samuel Schmidt, en el que se aborda el tema migratorio entre México y Estados Unidos.

Antes de la presentación, entrevistamos al autor, para conocer algunos de sus puntos de vista.

En  su libro, manifestó, “encontramos tres aspectos; el primero es un análisis de la evolución de la Ley de Migración, su deshumanización, la criminalización del trabajo. El segundo es un análisis concreto de cómo esta evolución de la ley viene afectando a la gente. Hicimos un poco de antropología, mostrando casos reales de gente afectada por la ley. Tercero, es un análisis político y económico sobre por qué ambos gobiernos han permitido que la ley evolucione cómo ha sucedido”.

 

Un gobierno mexicano omiso

Históricamente, manifestó Schmidt, “el gobierno mexicano siempre ha sido omiso, y con un silencio censurable”. En este caso, ejemplificó que recién, el gobierno de México condenó la ejecución de un mexicano, y por otra parte, no dijo nada cuando se llevó a la cárcel a una menor de 10 años y con parálisis cerebral.

“El gobierno mexicano se queda callado antes las redadas masivas; se queda callado ante las deportaciones masivas; se queda callado ante el avance de leyes que criminalizan el trabajo, y de repente brincan para proteger criminales que fueron condenados por un sistema, y ojo, hago una diferencia importante: no es lo mismo hablar de una persona que cometió un crimen y que la corte determinó ese crimen, al migrante indocumentado que fue a trabajar, y que las leyes lo determinaron como criminal; son líneas totalmente distintas, y aunque allá (Estados Unidos) la ley los empareja, creo que nosotros debemos hacer la distinción”.

Se trata de un silencio que debe ser condenado, manifestó, y este se debe, dijo, “a dos circunstancias; el primero, a que coyunturalmente ha habido un interés político muy específico, por el cual se han aceptado ciertas acciones del gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, toda la política de Fox y Calderón, que aceptaron, Fox, por sometimiento vía Castañeda; Calderón por sometimiento del Plan Mérida; y Peña sería lo mismo”.

“Esos gobiernos que guardan ese silencio ante las violaciones extremas de derechos humanos de los mexicanos, pues hay un millón de mexicanos en la cárcel, por delitos migratorios, y el gobierno no puede ser omiso”, añadió.

El segundo aspecto, expresó, “es que llevamos muchos sexenios de gobiernos muy débiles, que no tienen o la capacidad o la voluntad de enfrentarse al gobierno de los Estados Unidos”.

Estados Unidos aprovecha la debilidad del gobierno mexicano

Para el gobierno de los Estados Unidos es de provecho el que en México haya debilidad, e incluso, señaló Schmidt, le abona para que esa debilidad continúa, pues así puede imponer sus leyes y condiciones.

“Por ejemplo, Estado Unidos no mueve ni un dedo para frenar el tráfico de armas, que es algo que nos tiene también ahorcados, y en la política internacional tampoco hay accidentes, entonces, a Estados Unidos le interesa y le conviene un gobierno débil, y a esos gobiernos débiles, les impone condiciones”, sostuvo.

 

Falta de congruencia

Un tema que ha desatado polémica desde el año pasado, es la construcción del muro fronterizo, planteado por el presidente Trump.

Sobre este tema, Schmidt comentó, “el gobierno mexicano está construyendo muros en el Sur para frenar a los centroamericanos y gritamos porque nos construyen muros en Estados Unidos, o el gobierno mexicano que viola los derechos de los migrantes centroamericanos, porque los violan, los roban, los asesinan, y eso le quita autoridad moral”.

“¿Con qué cara va México a decirle a Estados Unidos, ‘oye, me estás maltratando a la gente’? Y los gringos, que ya lo hacen, dicen: ‘mira lo que tú haces’”.

 

Migración frenada

Desde hace algunos años, destacó, “Estados Unidos reporta que ha habido Migración Cero, esto quiere decir que la Migración Cero la miden alrededor de los detenidos por la patrulla fronteriza, entonces como bajo muchísimo la detención de migrantes, ellos le llaman Migración Cero, aunque igual se puede pasar, se puede pagar a los coyotes”.

Respecto a los coyotes, indicó, “ya es mucho más caro; se ha encarecido el tráfico de personas, pero sí hay una cierta reducción, y yo creo también que la deportación masiva si ha disuadido, porque la gente que regresa, cuenta lo que le ha pasado”.

Sin embargo, subrayó, “el nivel de la pobreza en México, sigue creciendo, y las oportunidades para la gente son muy pocas. Esas son las paradojas que encontramos, porque efectivamente, hay muchos pueblos en los que la migración es un rito de paso, en los siendo menor de edad te tienes que ir, y es muy difícil romper los comportamientos culturales, y por el otro lado, hay una frontera que se ha ido cerrando cada vez más; una guerra de baja intensidad que cada vez se vuelve más tecnológica. El muro ahí está, y el muro lleva muchos años”.

“Nos encontramos en ese terreno raro de la necesidad de migrar y la dificultad de meterse, y a lo mejor la gente va a hacer el esfuerzo de pagar los 7 mil dólares que le cobra un coyote”, manifestó.

 

Los que regresan

Los programas que se anuncian por parte del gobierno mexicano para recibir a los deportados y quienes deciden regresar al país, no son de fiar, sostuvo, ya que por algo decidieron irse.

“La gente se fue y no le gustan estos gobiernos, porque son los que crearon las condiciones para que se fueran, pero por otro lado, ojalá que más gobiernos reaccionen y empiecen a atender a los deportados, porque hay un problema gravísimo”, añadió.

En el caso de los dreamers, expuso, “aquellos que se fueron a los dos años y se los traen a un pueblo, ¿y qué van a hacer? No saben español, no conocen la historia, no saben cómo se hacen las cosas. Viene una enfermera, y lo primero que le van a decir es ‘revalida tus estudios’. ¿Y los va a revalidar en un pueblo? Van a llegar, van a ver al presidente municipal y lo primero que les va a decir es: ‘vete a Durango’ Y acá, estará toda la pesadilla burocrática para que revalide su grado de enfermera”.

Al menos, dijo, es bueno que haya cierta voluntad de apoyar, “lo peor sería que los ignoren, que eso es lo que están haciendo muchos, aunque demagogia en medio, y hay promesas falsas, de que la universidad tal los va a recibir, y demás”.

 

Capital político

La migración, en estados como Durango, ha sido muy organizada, sostuvo, por lo que quienes están en Estados Unidos tienen buenas condiciones económicas, lo que los ha convertido en capital político para los políticos en México.

En este sentido, señaló que a los políticos no les conviene que regresen, sino que los apoyen con recursos desde los Estados Unidos, y manifestó, “hay campañas que se hacen desde Estados Unidos, y cada vez más hay políticos mexicanos que se van a hacer campaña allá”.

Sin embargo, aseguró, no hay una retribución a ese apoyo, pues “el programa 3×1 es una tomada de pelo; el programa del diputado migrante es solo un gesto político y simbólico que es como una cortesía solamente”.

Por Carlos Yescas Alvarado

Especial/Enlace magazine