¿De qué mueren los mexicanos?

 

 

DURANGO, DGO.-Se acerca una de las fiestas que más se celebran en México, el Día de Muertos, a celebrarse el 2 de Noviembre, por lo que, a través del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, mostramos algunos datos relevantes de la muerte en el país.

El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico, en la que cada 2 de noviembre se honra a los difuntos. En 2003 la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró esta festividad como “Obra maestra del patrimonio cultural de la humanidad”.

Diversos estudios históricos y antropológicos han permitido constatar que las celebraciones dedicadas a los muertos no solo comparten una antigua práctica ceremonial en la que conviven la tradición católica y la precolombina, sino también manifestaciones que se sustentan en la pluralidad étnica y cultural del país. Con motivo del Día de Muertos, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), presenta una selección de datos estadísticos sobre la mortalidad en el país.

 

Causas de muerte

En 1950 la población vivía en promedio 49.7 años  y más de la tercera parte de la población (34.6%)  moría por enfermedades infecciosas y parasitarias; en 2015, de las 655 688 defunciones registradas solo 2.5% se vincula a esta causa, mientras que la esperanza de vida de la población aumentó a 75.3 años para el año 2017.

Las defunciones que tienen un mayor peso relativo se agrupan en las enfermedades del sistema circulatorio (25.5%), enfermedades endocrinas, nutricionales y metabólicas (17.5%) y en los tumores malignos (13 por ciento). Cabe señalar que al interior de estas agrupaciones hay una diversidad de enfermedades que de manera desagregada pueden dar un mejor contexto del cuadro epidemiológico por el cual fallece la población. Si se considera este desglose, entonces las primeras siete causas de muerte corresponden a la diabetes mellitus (15%), las enfermedades isquémicas del corazón (13.4%), las del hígado (5.4%), las cerebrovasculares (5.2%), las crónicas de las vías respiratorias inferiores (4%), las hipertensivas (3.5%) y las agresiones (3.2%), en conjunto, estas enfermedades representan casi la mitad (49.7%) de los decesos totales.

 

 

 

 

Mortalidad en menores de un año de edad

 

Entre 1990 y 2015 la tasa de mortalidad infantil disminuyó de 32.5 a 12.5 defunciones de niños menores de 1 año de edad por cada mil nacidos vivos. Esto representa avances importantes en la sobrevivencia de los recién nacidos; sin embargo, bajo la premisa de que “cada madre y cada niño cuenta”, argumentada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) , resulta necesario erradicar estas causas de muerte ya que son evitables, así lo percibe la comunidad internacional en los ODS y establece las acciones pertinentes para que en 2030 los Estados lleguen a dicha meta.

Los registros administrativos indican que los niños a esta edad fallecen principalmente por afecciones originadas en el periodo perinatal (49.9%); una de cada cuatro (25.1%) por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas y 3.6% por neumonía. Sobre esta última enfermedad, la OMS señala que “la inmunización contra la Hib, neumococos, sarampión y tos ferina es la forma más eficaz de prevenir la neumonía. Una nutrición adecuada es clave para mejorar las defensas naturales del niño, comenzando con la alimentación exclusiva con leche materna durante los seis primeros meses de vida”. También argumenta que la contaminación del aire o una higiene no adecuada en los hogares, sobre todo en aquellos que están hacinados, son factores de riesgo.

 

Mortalidad en niños de 1 a 14 años

Entre el primer año de vida y los catorce años de edad se identifican dos etapas para analizar las defunciones, ya que por su ciclo de vida presentan niveles y causas de defunciones muy diferenciadas. En la primera se encuentran los niños que fallecieron a una edad preescolar (1 a 4 años), su monto (5 028) representa 0.8% de las defunciones totales y sus principales causas de muerte son: las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (16.8%), los accidentes de transporte (7.6%) y la neumonía (7.2 por ciento).

Estas tres causas presentan el mismo orden en los hombres, mientras que en las mujeres la neumonía se encuentra como segunda causa y los accidentes de transporte como tercera.

Como se puede observar, las anomalías congénitas se presentan en las principales causas de muerte tanto de la población infantil menor de 1 año, como de los infantes que se encuentran en una edad preescolar. De acuerdo con la OMS, es una causa importante de mortalidad infantil en el mundo y señala que los niños que sobreviven tienen una gran probabilidad de tener enfermedades crónicas y discapacidad. Enfatiza en que la mayoría de los casos resulta difícil identificar su causa; sin embargo, establece algunas medidas de prevención como “la vacunación, la ingesta suficiente de ácido fólico y yodo mediante el enriquecimiento de alimentos básicos o el suministro de complementos, así como los cuidados prenatales adecuados”.

 

En la segunda etapa se encuentran las defunciones en edad escolar (5 a 14 años), su monto (5 685) representa 0.9% de las defunciones registradas en 2015. La principal causa de muerte en los varones se da por accidentes de transporte (12%), seguida por la leucemia (9.2%) y las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (6 por ciento). En las mujeres su orden es diferente: en primer lugar, se encuentra la leucemia (10.6%) seguida por los accidentes de transporte (9%) y las malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas (8.2 por ciento).

En esta etapa de vida la leucemia se presenta entre las principales causas de muerte en ambos sexos. De hecho, esta es una tendencia observada en la mayor parte del mundo; así lo indica la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Sus estudios concluyen que “hasta hace 30 años era considerada fatal. Actualmente su tasa de sobrevida a cinco años supera el 70%, lo que implica que la mayoría de los pacientes puede curarse”. Para lograr este objetivo es necesario de un diagnóstico que lo detecte a tiempo: “el diagnóstico tardío provoca que en los países en desarrollo la sobrevivencia a este tipo de cáncer sea entre 10 y 20% menor que en los países desarrollados”.

 

Mortalidad en jóvenes de 15 a 29 años

En 2015 fallecieron 34 060 jóvenes de 15 a 29 años de edad, lo que en términos porcentuales representa 5.2% de las defunciones totales. En este grupo de edad prevalecen las defunciones masculinas (74.5%) y en ambos sexos sus tres principales causas de muerte son clasificadas como violentas. En los hombres, las agresiones (25.4%), los accidentes de transporte (17.8%) y las lesiones autoinfligidas intencionalmente (7.9%), son las principales causas de muerte y en conjunto representan más de la mitad de las defunciones (51.1%) acontecidas en este grupo poblacional. Las mujeres de esta edad fallecen principalmente por accidentes de transporte (10.7%), seguidas por las agresiones (10.3%) y lesiones autoinfligidas intencionalmente (7.4 por ciento).

La violencia juvenil, argumenta la OMS, es un problema mundial y “por cada joven que muere por causas violentas, muchos otros sufren lesiones que requieren tratamiento hospitalario”.

En este sentido, esta organización hace un llamado para “fomentar relaciones de atención y cariño entre padres e hijos en una etapa temprana de la vida, propiciar el desarrollo de aptitudes para la vida y reducir el acceso al alcohol y las armas de fuego a fin de contribuir a prevenir lesiones y defunciones como consecuencia de la violencia”.

 

 

 

Mortalidad en los adultos de 30 a 59 años

Las causas de defunción permiten identificar a dos grupos poblacionales, en el primero se encuentran aquellos que fallecieron entre los 30 y 44 años de edad, su número de defunciones en 2015 (53 771) representa 8.2% de las defunciones totales. En los hombres, las principales causas de fallecimiento son ocasionadas por agresiones (17.3%), seguidas por las enfermedades del hígado (11.4%) y los accidentes de transporte (9 por ciento). Sin considerar las enfermedades del hígado, las principales causas de muerte en esta población son clasificadas como violentas y dan continuidad al cuadro epidemiológico observado en la población joven masculina.

Cabe señalar que, desde la edad escolar, los accidentes de transporte figuran entre las principales causas de muerte de la población. La OMS comenta que “en el mundo fallecen anualmente 1.25 millones de personas por accidentes de tránsito”  y ante este escenario una de las metas en los ODS es disminuir esta cifra a la mitad para el año 2020.

Si bien los factores de riesgo son multidimensionales, esta organización destaca algunas conductas imprudenciales como factores de riesgo, entre ellas se encuentran: conducir a alta velocidad, no respetar las señales de tránsito, usar el celular, no hacer uso del cinturón de seguridad y manejar bajo los efectos del alcohol, entre otras.

En las mujeres de 30 a 44 años hay un cambio radical y las principales causas de defunción dejan de ser violentas: la diabetes mellitus (10.1%), los tumores malignos de mama (5.9%), las enfermedades isquémicas del corazón (5%) y el tumor maligno del cuello del útero (4.6%) son las principales causas de muerte. Respecto a esta última enfermedad, la OMS señala que “los papilomavirus 16 y 18 son causantes del 70% del cáncer cervicouterino y de las lesiones precancerosas del cuello del útero”. Argumenta medidas de prevención y control integrales, que tengan que ver con “la educación y sensibilización de la comunidad, la vacunación, la detección, el tratamiento y los cuidados paliativos”.

El monto de las defunciones en el grupo de 45 a 59 años (103 878) empieza a tener una importancia porcentual, ya que más de una séptima parte (15.8%) de los deseos registrados en 2015 pertenecen a este grupo poblacional. En este grupo se empiezan a presentar en forma gradual disfunciones en el sistema corporal, las cuales se agudizan conforme avanza la edad, llegando a un patrón epidemiológico muy parecido al de los adultos mayores (60 y más años). Tanto en hombres (17.8%) como en mujeres (23.1%), la principal causa de muerte es la diabetes mellitus.

En los hombres la segunda y tercera causa son provocadas por enfermedades del hígado (14.6%) y las enfermedades isquémicas del corazón (12.1%); mientras que, en las mujeres, el orden está invertido, por lo que 7.3% fallece por enfermedades isquémicas del corazón y 5.9% por enfermedades del hígado. La cuarta y quinta causa de fallecimiento en los hombres se relacionan con muertes violentas: agresiones 4.7% y accidentes de transporte 3.8%, mientras que en las mujeres son los tumores malignos de mama (5.7%) y las enfermedades cerebrovasculares (4.2 por ciento).

 

Mortalidad en la población de 60 y más años

La mayoría de las defunciones se centran en la población de 60 y más años (64.7%) y las principales causas de muerte en los hombres son las enfermedades isquémicas del corazón (17.9%), la diabetes mellitus (15.9%), las enfermedades cerebrovasculares (6.1%) y las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores (6 por ciento). En las mujeres la principal causa de muerte se debe a la diabetes mellitus (18.8%) y le siguen las enfermedades isquémicas del corazón (16.6%) y las enfermedades cerebrovasculares (7.2 por ciento).

En ambos sexos la principal causa de muerte es la diabetes mellitus, la cual es considerada como una enfermedad crónica que causa “ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores”. De acuerdo con la OMS, la diabetes “se puede tratar y evitar o retrasar sus consecuencias con dieta, actividad física, medicación y exámenes periódicos para detectar y tratar sus complicaciones”.

 

Mortalidad materna

La mortalidad materna es un tema emergente tratado en la agenda internacional de los ODS, en su objetivo 3 se plantea reducir la tasa a nivel mundial a menos de 70 por cada 100 mil nacidos vivos para el año 2030 . En México la razón de mortalidad materna se encuentra por debajo de este nivel (en 2015 es de 34.6 defunciones por cada 100 mil nacidos vivos). Sin embargo, hay entidades del país que tienen niveles cercanos a la meta impuesta por los ODS para 2030; Chiapas (68.5) y Nayarit (66.9) son ejemplo de ello; en orden de importancia le siguen Guerrero (49.5) y Oaxaca (48.6) .

Dado que estas muertes son evitables y la mayoría ocurre en la población de mayor rezago social, es que en la estrategia 4.2 del Programa Sectorial de Salud existe el interés de “mejorar la calidad de la atención materna en todos los niveles de atención, sobre todo, en zonas marginadas del país”.

 

Mortalidad por Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH)

Para la OMS, el VIH/SIDA es un grave problema de salud pública en el mundo  y por ello forma parte de la agenda de trabajo de los ODS. En México, la tasa de mortalidad por VIH/SIDA en 2015 es de 3.9 defunciones por cada 100 mil habitantes, siendo Tabasco (10.4), Quintana Roo (9.5), Campeche (8.7), Veracruz (8.7) y Colima (8) las entidades con mayor mortalidad por esta causa. Si bien no hay cura, “el tratamiento con antirretrovíricos eficaces permite mantener controlado el virus…, haciendo que la persona infectada lleve una vida saludable, larga y productiva”. Es por ello que esta organización exhorta a que los Estados no dejen de brindar servicios de salud a la población que lo requiere; de otra forma, “se verá en riesgo los avances a nivel mundial”.

 

Desnutrición

El objetivo 2 de los ODS establece poner fin al hambre y lograr la seguridad alimentaria para toda la población , de acuerdo a la OMS, “una nutrición inapropiada contribuye a la muerte prematura de las madres, lactantes y niños pequeños, y al desarrollo físico y cerebral deficiente en los jóvenes” . En 2015 se registraron 7 037 defunciones por esta causa; 48.6% eran hombres y 51.4% mujeres; por edad, 81.1% tenían 60 y más años de edad.

 

Defunciones por tumores malignos

En 2015 fallecieron 85 201 personas por tumores malignos. En los hombres, las defunciones por tumores de próstata (15.4%) y los tumores de la tráquea, de los bronquios y del pulmón (10.4%) son las dos principales causas de muerte en este grupo de defunciones. Sobre esta última, la OMS argumenta que “alrededor del 70% de la carga de cáncer de pulmón puede achacarse al tabaquismo como única causa”. El consumo del alcohol también es “un factor de riesgo para muchos tipos de cáncer como los de boca, faringe, laringe, esófago, hígado, colon y recto, además de mama”.

En el programa sectorial de salud se argumenta que “una política pública exitosa de prevención, protección y promoción debe incorporar no sólo acciones propias de salud pública, sino también intervenciones que cambien el actuar de las personas, en términos de su responsabilidad respecto a comportamientos sexuales, actividad física, alimentación, consumo de alcohol, tabaco, drogas ilícitas y en general en todas aquellas situaciones que ponen en riesgo la integridad física o mental.

En la mujer el tumor maligno de mama (14.4%) y del cuello del útero (9.2%) figuran entre las principales causas de muerte por tumores. En el tumor de mama, los principales factores de riesgo se vinculan a “una exposición prolongada a estrógenos endógenos, una menarquía precoz, una menopausia tardía y una edad madura cuando se presenta el primer parto”.

Cabe señalar que en todos los tumores la prevención y el diagnóstico oportuno son la mejor forma de detectar y dar tratamiento oportuno a esta enfermedad. De acuerdo con la OPS-OMS, es posible prevenir entre 30 y 40% de los casos de cáncer, siendo cada vez más los pacientes diagnosticados que pueden ser tratados y curados de manera efectiva.

Por Carlos Yescas Alvarado

Especial/Enlace magazine