Cuando se pretende alcanzar una meta los esfuerzos se enfocan en lograr el objetivo, y en ocasiones sin importar el costo que esto implique, para Ron DeSantis, gobernador del estado de Florida el interés por postularse a una candidatura presidencial lo ha llevado a tomar decisiones que han puesto en riesgo la seguridad de miles de familias de migrantes indocumentados al aprobar la ley SB 1718 que busca criminalizar la figura del migrante indocumentado.

La antesala a la aprobación de dicha ley estuvo llena de altibajos y acciones poco claras donde recursos destinados a la atención del problema migratorio se aplicaron en situaciones distintas que ponen en evidencia la falta de transparencia en la aplicación de la ley que entrará en vigor este uno de julio.

Los efectos previos a la aplicación de esta ley han sido enormes: construcciones paradas, cosechas sin levantar, negocios semidesiertos y escases de mano de obra así cono su consecuente elevación en el pago de salarios.

Este escenario no pasó desapercibido para las organizaciones de migrantes quienes organizadas convocaron a un paro nacional para este uno de junio llamado un día sin inmigrantes.

Mientras esto sucedía, el responsable de la política exterior de México poco o nada hacía para tratar de contrarrestar las acciones de este gobernador quien tiene como consigna erradicar la migración indocumentada al menos en ese estado.

Las críticas hacia el canciller no se hicieron esperar, y su visita a Florida no estuvo exenta de protestas y reclamos por el poco interés del gobierno de México hacia sus connacionales.

A nivel local, atender las necesidades de los migrantes sigue siendo el talón de Aquiles de este gobierno estatal, pues la ausencia de recursos y un programa de trabajo definido muestra que no hay un rumbo definido para atender a los duranguenses en el extranjero.

Por otra parte, el resultado de la auditoría practicada al instituto de atención a migrantes aún no se da a conocer, y aunque se habla de adeudos importantes a empresas de servicios, así como trámites donde no hay claridad en el proceso el reclamo de las comunidades de migrantes existe y no ha habido respuesta a sus demandas.

El próximo 17 de junio, el ejecutivo estatal estaría de visita en la ciudad de Chicago, región donde la población indocumentada tiene un papel relevante en la economía, así que más que una visita social, esta deberá de ser una de trabajo donde los involucrados en esto  presenten un programa serio y alcanzable y que involucre a la comunidad, no solo a los empresarios, también a la gente de a pie, la que diariamente pone corazón, sudor y lágrimas para construir un futuro para ellos, sus familias y sus comunidades de origen.

Por Luis Ángel Galván Peimberth

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