Agresión a periodistas; ¿una nueva normalidad?

[responsivevoice_button rate=”1″ pitch=”1.2″ volume=”0.8″ voice=”Spanish Latin American Female” buttontext=”Escuchar”]

DURANGO, DGO.-En la entidad, en lo que va del año  se han registrado siete incidentes a trabajadores de la comunicación, donde el blanco han sido periodistas en el desarrollo de sus funciones.

En mayor o menor grado de riesgo el denominador común ha sido la labor periodística de estos  trabajadores de la comunicación y donde tal parece  que las agresiones, verbales o físicas  se han  convertido en una nueva normalidad.

Pamela Estrada, reportera de Canal 12 fue agredida por un líder social;  Luis Ernesto Lozano de Canal 10 fue blanco de denuncias por actos deshonestos;  Luis Ángel Rodríguez también de Canal 10 fue amenazado de muerte por publicar una historia que involucra a una lideresa de trabajadores municipales; en una marcha,  Manuel Díaz de Grupo Garza Limón fue amenazado por el Frente Nacional Antiamlo al intentar entrevistarlos; Zujey Luna de Canal 10 fue amenazada por una líder sindical del IMSS por cubrir una nota sobre las plazas sindicales, Irambel Corral de Lobo fue amenazado por un funcionario municipal al evidenciarlo de tomar vacaciones cuando debería estar trabajando, y Nohemí Contreras Vargas de Multimedios Durango fue agredida por una conductora en aparente estado de ebriedad.

Esta última, Nohemí, el pasado jueves 11 de junio, acudió a las calles  Crisantemo y alcatraz de la colonia la Virgen de esta municipalidad, para realizar una cobertura informativa sobre un accidente  automovilístico ocurrido  al medio día entre un taxista y un conductor particular fue insultada, amenazada y agredida físicamente.

Al llegar al lugar, Nohemí procedió a llevar a cabo una transmisión en vivo de lo ocurrido,  cuando la causante de este incidente de la que ahora se sabe se llama Claudia N. la agredió al golpearla en dos ocasiones ante la presencia de dos oficiales de vialidad, quienes no intervinieron cuando esto ocurrió.

“Llegué al lugar y comencé a grabar, pero esta persona iba muy ebria,  entonces me da el  primer golpe y me dice que es su carro; los únicos 30 segundos que pude grabar no sale su nombre ni su rostro”, y agregó, “fue hasta el segundo golpe cuando los dos elementos intervinieron pues  no hicieron nada cuando esta persona se estaba manifestando e forma violenta”.

Nohemí recalcó,  “ellos, (los oficiales municipales),  sólo estaban observando;  ya hasta que me dio un segundo golpe y aventó a  otra compañera  fue cuando le pusieron las esposas por el frente”, y agregó, “se vieron muy tibios”.

Poco después de lo ocurrido, Nohemí regresó a su trabajo entregó su equipo y acudió ante la Fiscalía para presentar una denuncia por agresiones y por limitársele a realizar  su trabajo periodístico.

La denuncia presentada inicialmente ante Fiscalía, dijo,  “fue de agresión y por limitarme mi trabajo que estaba realizando”.

Nohemí ha sido reportera en campo desde hace 3 años; reconoció haber enfrentado situaciones difíciles, pero no como la que ahora le ocurrió,

En cuanto a la Fiscalía, dijo, “el trato  fue muy bueno, fue rápido; me llevaron luego luego a una revisión psicológica y médica para descartar algunos daños o lesiones graves, afortunadamente no hubo nada de eso, pero si tardaron  aproximadamente unas siete horas”.

La periodista afectada reconoció que hubo que hacer presión a través de las diversas agrupaciones de periodistas y medios para que se diera atención a esta situación.

A solicitud de este medio la Fiscalía informó que, “una vez que se recibió la denuncia de Nohemí, el Agente del Ministerio Público, solicitó ante el Juez una audiencia por citación, acudiendo la imputada, y antes de la formulación de imputación, hubo un acuerdo reparatorio entre víctima y acusada, dónde se acuerdan algunas medidas reparatorias como  el pago diferido de cierta cantidad de dinero, y además la Fiscalía puso en marcha el protocolo de protección a periodistas, el cual se activó por 15 días, en los que se protege a la víctima para evitar que la acusada la pueda agredir o simplemente acercarse a ella.

La víctima aceptó las medidas reparatorias y estuvo satisfecha por la atención que recibió de parte de la Fiscalía General del Estado”.

Antonio Alberto Bracho Marrufo, titular de la Dirección Municipal de Seguridad Pública Bracho preguntado sobre la actuación de sus subordinados en el incidente, respondió, “nosotros hicimos lo que nos correspondía, detener al agresor  y ponerla a disposición del Juzgado Cívico, ahí máximo la podemos detener máximo 36 horas  y ya depende de la denuncia que haya interpuesto la compañera  ante el Ministerio Público y la coordinación que se haya dado entre el Juzgado Cívico”

Sobre el proceder de sus elementos, Bracho dijo tener conocimiento en base a los videos difundidos en redes sociales,  “y ahí se logra detectar cuando los elementos se interponen  entre el agresor y la compañera pero más que todo  el malestar de lo que  nosotros hemos entendido es el seguimiento que le pudiera dar el Ministerio Público  nosotros hicimos la detención conforme a derecho”  y agregó, “a nuestro punto de vista si se actuó de manera correcta  y se le dio atención a la compañera como se detuvo al agresor”.

Nohemí dijo estar esperando una segunda audiencia donde de acuerdo a información de la Fiscalía se dictaminarían los cargos contra la agresora.

Sobre la valoración emitida por la Fiscalía en cuanto a los daños ocasionados por la agresora, dijo ascendían a 220 pesos, que fue el costo de la funda del teléfono.

“Sin embargo el  segundo golpe recibido en el pecho del lado derecho trae consecuencias a futuro, inclusive recibí muchas amenazas verbales por la agresora, pero en el examen psicológico arrojó que yo estaba bien, sin embargo tuve que acudir al día siguiente con un psiquiatra para que me atendiera y me recetara medicamento, pues hay ese temor de que esta persona me vuelva a agredir”.

A pregunta directa de la existencia de garantías para desarrollar el periodismo en Durango,  Nohemí dijo que no las hay, “me basta con decir  de la falta de respuesta de la policía vial, por parte de las corporaciones de seguridad no hay ninguna protección así que nosotros tenemos que defendernos pero desgraciadamente no lo podemos hacer porque entonces sí todo se nos voltea  y lo ven mal cuando ellos son los culpables”.

Emmanuel Salazar Rodríguez, presidente de la  Asociación Periodistas y Profesionales de la Comunicación, (Peproc); al preguntársele sobre los avances en la investigación de su agremiada, explicó, “como Preproc estamos preocupados por los incidentes que se han presentado y estamos haciendo el exhorto a las autoridades  a que no lo dejen pasar estas situaciones  como si no hubiera ocurrido nada independientemente de las salidas que se hayan pretendido dar para hacer respetar la figura de la reportera”.

Adelantó que este lunes habría una reunión  con la Fiscalía para conocer el avance en las investigaciones sobre el caso de Nohemí.

De acuerdo a cifras oficiales, en el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador han sido agredidos 609 periodistas y 10 fueron asesinados.

Por Luis Ángel Galván

enlacemagazine@hotmail.com

Deja un comentario