Biden celebra el DACA y pide confianza a soñadores

Fotografía (Amanda Saviñon)

Ayer, en un mensaje, Joe Biden, contendiente demócrata por la presidencia de ese país en estas próximas elecciones del 2020, da un mensaje a los dreamers al cumplirse 8 años del programa DACA.

“Hoy hace ocho años, el presidente Obama pronunció un discurso en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca y tomó medidas para proteger a los “Dreamers”, los inmigrantes indocumentados que fueron traídos a este país cuando eran niños, de la amenaza de la deportación. Después de que los republicanos del Congreso bloquearan durante años la legislación, el presidente Obama utilizó su autoridad para asegurarse de que pudieran trabajar y asistir a la escuela o a la universidad y participar plenamente en la vida de sus comunidades sin temor.

El programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) fue un logro histórico de la Administración Obama-Biden, y una victoria monumental para todos aquellos orgullosos miembros de la comunidad que presionaron y presionaron para que estos jóvenes tuvieran una oportunidad de alcanzar el sueño americano. Más que cualquier otra cosa, era lo correcto. 

Lo que era cierto hace ocho años, sigue siendo cierto hoy en día: los “Dreamers” ya son estadounidenses en todos los aspectos que importan. Son orgullosos y patrióticos. Sirven a nuestra nación en la línea de combate de nuestras fuerzas militares en el extranjero, y están sirviendo en primera línea mientras luchamos contra esta pandemia en casa. Más de 200,000 beneficiarios de DACA forman parte de la fuerza laboral esencial que ha estado luchando por nuestra nación durante estos últimos tres meses. Casi 30,000 de ellos trabajan en el área del cuidado de la salud. En pocas palabras, están comprometidos con hacer que esta nación sea mejor y más fuerte, y nuestro país no puede permitirse perder sus increíbles talentos. Hace mucho tiempo que eliminamos permanentemente la incertidumbre y la amenaza de la deportación de sus vidas.

En cambio, Donald Trump y su administración antiinmigrante nos han obligado a retroceder con acciones ejecutivas crueles e indignantes, una tras otra. Trump ve la inmigración como un tema para dividir y distraer al pueblo estadounidense de sus múltiples fracasos como presidente. Ha llevado a cabo una campaña de terror contra los inmigrantes y las comunidades latinas, ha abandonado el papel histórico de los Estados Unidos como un lugar seguro para los refugiados y solicitantes de asilo, e incluso ha hecho más difícil que la gente emigre a este país y obtenga su ciudadanía legalmente. Y, en lugar de trabajar hacia soluciones para proteger a los “Dreamers”, como una vez prometió hacer, Donald Trump ha quitado las protecciones a los beneficiarios de DACA, trastornando sus vidas. 

Ahora, ocho años después de que nuestra administración hiciera historia al crear DACA, el destino de más de 700,000 beneficiarios de DACA depende del resultado de un fallo de la Corte Suprema. Imagínese la ansiedad que enfrentan estos jóvenes todos los días, además de la ira y el estrés que se sienten en todo nuestro país mientras lidiamos con las desigualdades raciales en nuestra sociedad y el miedo a vivir durante una pandemia. Imagínese irse a la cama anoche preguntándose si esta mañana sería el día en que se decidiría su destino, o el próximo jueves, o la semana después. Así no se puede vivir.

Cuando nuestra administración creó el programa de DACA, pedimos a los “Dreamers” que depositaran su confianza en un gobierno humano que los trataría de manera justa. Les dijimos que no utilizaríamos su información de manera inapropiada. Prometimos protegerlos del peligro. La Administración Trump no ha hecho más que explotar esa confianza y abusar de su poder, presionando al Congreso para que impulse un acuerdo por un muro fronterizo inútil a cambio de proteger a los “Dreamers”, reabriendo casos de deportación contra los receptores de DACA que estaban cerrados desde hace mucho tiempo, y más recientemente sugiriendo que deportar a los beneficiarios de DACA es “tentador”.

Los jóvenes inmigrantes no son una ficha de negociación. No son desechables. Son una parte integral de la fibra de nuestra nación. Su historia es nuestra historia, y sus luchas son nuestras luchas. Donald Trump y los republicanos en el Congreso deben dejar de poner en peligro sus vidas para obtener beneficios políticos, y en su lugar, seguir el liderazgo de los demócratas y la Cámara de Representantes y aprobar inmediatamente la Ley del Sueño y la Promesa Americana (“DREAM and PROMISE Act).

DACA nunca fue una solución permanente. No pretendía quitarle la responsabilidad al Congreso  de proveer un camino claro para que estos jóvenes reclamaran su ciudadanía. Los “Dreamers” merecen poder planificar sus vidas con confianza, al igual que los 11 millones de indocumentados que viven en nuestro país y enriquecen nuestro país cada día. En mi primer día como presidente, enviaré al Congreso un proyecto de ley que establece claramente una hoja de ruta hacia la ciudadanía. Y, mientras trabajamos para aprobar una reforma legislativa permanente en el Congreso, usaré todo el alcance de mi autoridad ejecutiva para proteger a los “Dreamers” y mantener a sus familias unidas.  

Démosle a estos jóvenes la certeza y la esperanza de futuro que se merecen. Por fin, démosle la oportunidad y la posibilidad que necesitan para participar plenamente del sueño americano.

(Acción Diferida para los Llegados en la Infancia); es un programa administrativo de la deportación. El propósito de DACA es proteger a los jóvenes inmigrantes elegibles que vinieron a los Estados Unidos cuando eran niños de la deportación.

De la redacción

enlacemagazine@hotmail.com

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