La mujer: el nuevo rostro de la migración

DURANGO, DGO.- La migración, como tal es un fenómeno que por generaciones se había mantenido dentro del dominio de los hombres; ahora casi 40 años después se ha transformado adquiriendo un rostro de mujer. De cada 100 personas que emigran, 44 son mujeres.
 
El llamado ‘sexo débil’, además de ser ama de casa, es profesionista, pareja y en muchas de las ocasiones el único sostén familiar; éste último aspecto juega un papel importante en la decisión al emigrar.
 
Esther Aldaba, de Peñón Blanco Durango, un buen día decidió no trabajar más con la dueña del salón de fiestas por la cantidad de 300 pesos a la semana; y guiada por los consejos y sugerencias de sus familiares se decidió a probar suerte al otro lado del río y un 10 de Diciembre del 2004, se despidió de sus padres y su único hijo, emprendiendo el camino más peligroso de su vida: cruzar la frontera hacia los Estados Unidos para llegar a San Antonio, Texas.
 
“Iba con mucho miedo, no sabía que podía pasar, sólo quería llegar y saber que cumpliría con mi meta”, dijo Aldaba.
 
Ahora, después de casi 6 años, y de regreso en su tierra, pues fue deportada, dijo estar lista para emprender un pequeño negocio que le permita sostenerse y brindar apoyo a su hijo y padres.
Para Caroline Brettell profesora del Departamento de Antropología de la South Western Methodist University,( SMU), en los flujos de migración, la mayoría son mujeres, pero estos varían de acuerdo al origen de la población;su desempeño en muchos de los casos son como empleadas domésticas y fábricas.
 
“Por inicio las mujeres emigran siguiendo a sus maridos, pero también empujadas por una necesidad de trabajo. A menudo cuando la migración inicia la familia piensa que esto es temporal, y que en poco tiempo ella o él retornaran. Inevitablemente esto prolongará la estancia y entonces la pareja podría discutir la unión del resto de la familia”, apuntó Brettell.
 
La académica agregó que a partir de septiembre 11 del 2001, la situación para las personas indocumentadas cambió; y agregó, “en tiempos prósperos como en los 90’s nadie estaba observando; el sector de servicios se expandió y los empleadores necesitaron trabajadores y los encontraron en las poblaciones de inmigrantes, ahora con la economía fracturada, algunas personas sin empleo dicen que ellos podrían hacer ese trabajo, pero podrían estar esos desempleados estar a ese nivel de paga? dijo Brettell.
 
Los esfuerzos y sacrificios hechos por las mujeres migrantes han mostrado también el temple, la razón y el coraje por conservar la esencia de sus raíces.
 
“Cuando uno se va deja familia, tierras, sentimientos, y nos llenamos de sueños y esperanzas por encontrar una vida mejor, pero nunca olvidamos de donde somos y lo que nuestros padres nos enseñaron”, puntualizó Aldaba.
 
Aydeé Maricarmen González Alvarado, directora general del Instituto de la Mujer en Durango, aseveró que el rol de la mujer en la migración ha sido importante.
 
“A pesar de que Durango es un estado con mucha cultura machista, y donde la decisión de emigrar siempre había sido del hombre, hoy encontramos poblaciones con casi un cincuenta por ciento de mujeres que también lo han hecho, ya sea por alcanzar a sus parejas o que de manera individual han salido para cubrir necesidades económicas prioritarias”, explicó la funcionaria.
 
Gabriela Sánchez Garza, antropóloga, y directora del Museo de Culturas Populares de Durango, explicó que la migración en cualquiera de sus formas ha existido siempre, ya sea por
guerras, forzadas o por gusto, y que obligan a las personas a emigrar de su lugar de origen. En Durango, dijo Sánchez Garza, la migración se da hacia el interior y exterior.
 
“Las personas emigran por la idea de seguir el sueño americano, de obtener el confort, y por otro lado la necesidad de un trabajo, de mandar dinero a su familia”, dijo la antropóloga.
 
Señaló que en el caso específico de la mujer migrante en el proceso de la migración interna hay características muy definidas, pues dijo además que la migración sobre todo en la interna que se da entre los diversos grupos étnicos de este estado, amén de las que logran salir al exterior del país la pobreza es muy notable; “entre los pobres, las más pobres son las mujeres”, y agregó “ciertamente hay un número de mujeres indígenas que están migrando hacia Durango en situaciones francamente deplorables, empleándose en el mejor de los casos en alguna tienda o como trabajadoras domésticas, ni siquiera ganando el mínimo establecido por la ley, en la mayoría de los casos sin prestaciones de ningún tipo”, aseveró Sánchez Garza.
 
Según el Consejo Nacional de población, (CONAPO), señala 2,4 millones de mujeres mexicanas están integradas en el sector productivo de los EU, desempeñándose en actividades como limpieza, agricultura y preparación de comida; esto a consecuencia en parte a su falta de preparación académica y su situación vulnerable por carecer de documentos legales.
 
Según datos de la Comisión de Derechos Humanos, (CDH), este porcentaje de mujeres enfrentan un incremento en la condición de pobreza, pues casi una tercera parte del total es pobre. De acuerdo a este estudio, ahí viven cerca de 5.3 millones de mujeres mexicanas, con o sin documentos.
 
El estudio agrega además que un 60 por ciento de ese total son mexicanas mayores de 24 años que no han concluído la educación media superior y apenas un 7 por ciento de las mexicanas en Estados Unidos cuentan con educación universitaria.
 
Los estados donde existe la mayor concentración de mujeres migrantes son California y Texas; le siguen Illinois, Arizona, Georgia, Nueva York, Colorado, Florida, Nevada y Washington.
Isabel Carrasco, originaria de la Zarca Durango, residente del Barrio El Sereno en Los Ángeles California, llegó a los EU en 1964, y desde entonces dijo su vida ha sido solo trabajo.
“Cuando la mujer toma la decisión de migrar y emprender la travesía para cruzar la frontera sin documentos es más susceptible de sufrir algún daño o inclusive perder la vida en su intento, es por eso que quienes piensan intentarlo deberían ponerlo en la balanza y pensarlo dos veces”, dijo Carrasco.
 
Carrasco quien cruzó la frontera sin documentos dijo que lo mas difícil de vivir en los EU es aprender inglés, y mantenerse alerta pues dijo: “no contar con documentos legales lo que a su vez me hace ser muy cuidadosa a la hora de salir a algún lugar pues tengo temor de que pueda ser detenida por el servicio de inmigración”, dijo Carrasco.
 
Dijo que en su condición de mujer en alguna vez fue víctima de la discriminación, pero en términos generales dijo estar a la par que cualquier hombre para desarrollar un trabajo en ese país.
Diana Ocón Alvarado, ex presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias Capítulo Durango, (AMMJE), señaló que “Durango es de las ciudades conservadoras y tradicionalistas y la mujer no tiene mucho las de ganar”, y agregó, “aunque la migración en mujeres se ve poco en Durango, dijo, “no deja de ser preocupante el esfuerzo de muchas de ellas por tener que emigrar hacia los EU en busca de un mejor nivel de vida”, apuntó Ocón.
 
Ocón explicó que el grupo que ella representa es muy receptivo para brindar el apoyo hacia las mujeres que por alguna razón regresan a sus lugares de origen y añadió que las puertas están abiertas para quienes en la búsqueda por lograr conservar su pequeño patrimonio y e invertir para salir adelante esta organización les brinda ayuda y asesoría para la iniciación de un negocio propio.

Por Ángel Peimberth

enlacemagazine@hotmail.com

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