Primeras acciones de la CNDH en la era de Rosario Piedra

Hoy en conferencia de prensa, y después en un comunicado, Rosario Piedra, presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), dio a conocer las primeras acciones de esta representación, de la cual se muestra un extracto y se anexa el documento con el contenido completo.

“Venimos de una lucha histórica caracterizada por la demanda de la defensa de los derechos humanos de las víctimas, una lucha emanada del dolor, el hambre y la sed de justicia de los humillados y ofendidos de siempre: nuestro pueblo, el pueblo de México. Hoy nos hemos propuesto acabar con la corrupción, la simulación y la impunidad, para continuar avanzando por el camino de la justicia y poder hacer realidad el sueño de tener una auténtica Defensoría del Pueblo, tal cual la pensó Ponciano Arriaga en 1847”.

Se anexa documento completo

“Hoy, iniciamos la reforma de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Los he convocado con la intención de compartir mis primeras decisiones y mi Plan de trabajo para empezar a transformar la Comisión en lo que debe ser. No entraré al debate mediático porque jurídicamente se acabará por esclarecer toda la verdad. No he mentido, he cumplido con los requisitos que la Ley exigía para aspirar al cargo que ocupo, mi elección fue absolutamente legal y con la Ley en la mano defenderé a las víctimas. Respeto a quienes disienten de mi nombramiento y espero la resolución de sus recursos, pero no es ese el objeto de esta  convocatoria  sino el trabajo que estoy desarrollando ya y el que voy a desarrollar.

Venimos de una lucha histórica caracterizada por la demanda de la defensa de los derechos humanos de las víctimas, una lucha emanada del dolor, el hambre y la sed de justicia de los humillados y ofendidos de siempre: nuestro pueblo, el pueblo de México. Hoy nos hemos propuesto acabar con la corrupción, la simulación y la impunidad, para continuar avanzando por el camino de la justicia y poder hacer realidad el sueño de tener una auténtica Defensoría del Pueblo, tal cual la pensó Ponciano Arriaga en 1847.

Y empezamos, asumiendo la austeridad como un acto de congruencia con mis principios y de solidaridad con la población más vulnerable, y porque considero que en un país como México el rezago social reclama de un ejercicio responsable de los recursos públicos. Subrayo que esta austeridad no afectará las áreas sustantivas de atención y de respuesta a las víctimas sino únicamente el dispendio y los excesos que han caracterizado el desempeño de la alta burocracia, por lo que he dispuesto una serie de medidas a adoptar, de manera inmediata:

  1. Acorde con una visión del servicio público con la que coincidimos, la de la austeridad republicana, y asumiendo  como un deber ético el precepto de que ningún  servidor  público recibirá remuneración o retribución superior a  la que se establezca en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el Presidente de la República,  aplicaremos íntegramente  la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, por lo que, con fundamento en los artículos 102 apartado B y 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Artículo 15 fracciones II y III de la Ley de   la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y Artículo 18 del Reglamento Interno de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, habré de emitir  en cuanto esté aprobado  el Presupuesto federal el Manual de Percepciones  para  el  2020 que incorpore la reducción bajo ese criterio del  sueldo que percibiré como presidenta de la Comisión, así como proporcionalmente el de los mandos de los primeros seis  grupos del tabulador de sueldos.
  2. En ese mismo sentido se reducirán los sueldos que actualmente existen, superiores a los del Presidente de la República, procurando un ahorro de más del 30 por ciento del gasto actual para utilizarlo en las áreas de prioridad de la Comisión, en el área de Quejas y en los programas que sean de apoyo directo a las víctimas.
  • Vamos a transparentar el presupuesto y no vamos a pelear más recursos sino a optimizar los que se tienen. El gasto de la Comisión privilegiará la atención a las víctimas directas e indirectas. Se reducirá el gasto de operación y se revisará la plantilla de empleados de confianza, para eliminar el burocratismo. Se fomentará la eficiencia y la responsabilidad. Se suspenderá la contratación de personal eventual y por honorarios. Esta determinación, subrayo, no afectará a los trabajadores de base, es decir que no habrá despidos en ese nivel y se respetará escrupulosamente el Estatuto del Servicio Público de Carrera, los derechos laborales y en general los derechos humanos.
  • En su caso, se tendrá total transparencia tanto en la incorporación  de  nuevos  servidores   públicos   como   en las indemnizaciones laborales de los servidores públicos que sean separados de sus cargos, empleos o comisiones.
  • Revisaremos los términos de contratación de las y los prestadores del servicio de intendencia, limpieza y vigilancia, asegurándoles un salario más justo y suficiente.
  • Se reducirán los gastos de viáticos al mínimo, para mantener sólo aquellos que sean propios de las exigencias del trabajo y de las actividades oficiales en el interior del país rigurosamente justificadas.
  • No se harán viajes al extranjero, salvo casos verdaderamente justificados y la partida se reducirá al mínimo.
  • Estamos revisando todos los contratos de prestación de servicios, renta de equipos, etc., a efecto de valorar su sostenimiento de manera que se justifique. Se cancelará y actuará legalmente en caso de aquellos que se hayan otorgado mediante el influyentismo y la corrupción.
  • Se reducirá el número de asesores, para mantener sólo aquellos que justifiquen sus tareas.
  • Se eliminan los gastos de la presidencia en comidas, eventos y viajes, “gastos de representación” y cualquier tipo de bono, “apoyo” o “estímulo” y otras canonjías dentro de la Comisión.

No utilizaré celulares pagados a cargo del presupuesto. Despacharé en estas oficinas. Desaparecen los comedores existentes asignados a la presidencia, no habrá ningún espacio “exclusivo”, desde hoy se abren las instalaciones y elevadores para todos, la chef de la presidenta pasa a ser chef de todo el personal de estas oficinas y en los demás edificios crearemos comedores abiertos a todos los empleados.

  1. Se elimina la caja de ahorro especial; es decir, dejará de existir la partida conocida como “seguro de separación individualizada”.
  2. Se revisarán todos los inmuebles con que cuenta la Comisión, los que son rentados y los que son de su propiedad, y se valorará su utilidad y funcionalidad para el fin a que está consagrada. No se remodelará ninguna oficina ni se comprará mobiliario de lujo.
  3. Se revisarán todos los procedimientos internos, sobre todo aquellos de atención a las víctimas, para facilitarles el acceso a la atención de la Comisión, y estamos trabajando ya en un diagnóstico de la estructura orgánica, con el objeto de suprimir todas las estructuras y programas duplicados o innecesarios.
  4. La presidencia sólo conservará los autos mínimos que requiera para su tarea, y el resto se destinará a la atención a víctimas y al trabajo de otras áreas prioritarias.
  5. Se habrá de eliminar cualquier conflicto de intereses que implica la contratación de familiares en el personal de confianza.
  6. Revisaremos el gasto de publicidad para reducirlo al mínimo, bajo el criterio de que nuestra única publicidad será el trabajo.
  7. Se evitarán gastos de oficina innecesarios y se ahorrará en energía eléctrica, en agua, servicios telefónicos, de Internet, gasolinas e insumos pagados por el presupuesto de la Comisión.
  1. Ningún funcionario público de la Comisión podrá recibir regalos cuyo valor exceda de cinco mil pesos.
  2. No se autorizará la contratación de externos para elaborar investigaciones, proyectos, planes o cualquier tipo de análisis y recomendaciones que puedan hacerse con el trabajo y la capacidad profesional de los servidores públicos de la Comisión. Fortaleceremos el Centro de Derechos Humanos.
  3. Todos los funcionarios de primer nivel, empezando por la presidenta presentaremos nuestra declaración de bienes patrimoniales, y de familiares cercanos. Y esta información será publicada y transparentada en todos los casos

Asumimos todas estas medidas convencidos de que con ellas estamos iniciando la transformación de la Comisión, porque permitirán trabajar con mayor eficiencia y transparencia, pero además y lo más importante, liberar mayores recursos para dedicarlos a los programas y acciones de atención a las víctimas. Hoy, regresamos la Comisión al pueblo de México.

Vamos a fortalecer a la institución en todos los órdenes, sacarla de las oficinas y acercarla a quien la necesita; a las comunidades, a las rancherías, a las colonias populares, a los barrios, a los  lugares mismos  donde  tienen lugar  las  violaciones  a derechos humanos. Vamos a convertirla, en los hechos, en la Defensoría del Pueblo. Necesitamos recuperar la confianza de las y los ciudadanos, y por eso, todas nuestras decisiones pondrán en el centro a las víctimas.

PROGRAMA DE DIEZ ACCIONES INMEDIATAS

Para lograrlo, estamos implementando a partir de hoy un Programa de Diez Acciones Inmediatas que contempla lo siguiente:

  1. Abatir el rezago. Como prioridad y con el objeto de asegurar la eficacia de la Comisión en su atención a las víctimas, revisaremos desde hoy los expedientes rezagados, para atenderlos y darles curso de inmediato.
  • Fortaleceremos el Consejo Consultivo y lo involucraremos en las nuevas tareas. Esta misma semana estaré dando aviso a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Senadores para que, de acuerdo a lo establecido en el Artículo 30 de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, se inicie el proceso de selección de los nuevos integrantes del Consejo Consultivo, la que esperamos se realice mediante la consulta más amplia e incluyente, abierta y transparente, sin injerencia alguna de mi parte, que garantice una representación genuina, comprometida con la defensa de los derechos humanos y con el único interés realmente importante: el de las víctimas.
  • Diálogo con todas y todos. Con el objetivo de avanzar en la gran reforma de la Comisión que nos proponemos, establecemos una premisa: la comunicación permanente y directa con todas las víctimas de violaciones a derechos humanos, con los colectivos realmente comprometidos con esa causa, y desde luego con la Cámara de Senadores y la Cámara de Diputados, de manera que resultado de este amplio ejercicio de análisis y discusión surja una Comisión Nacional de los Derechos Humanos más eficaz, fortalecida en su misión sustantiva, y con

más y mejores instrumentos que faciliten la interposición de quejas, aseguren su trámite pronto y expedito, y garanticen el cumplimiento de sus recomendaciones y observaciones. Invitamos desde ahora a todos aquellos que quieran sumarse a esta convocatoria, en el entendido de que las puertas de la Comisión estarán abiertas permanentemente para ellos, sin ninguna distinción ni prejuicio.

  • La creación de módulos itinerantes en todo el país, además de otros mecanismos más expeditos, que estamos estudiando, de acercamiento y acompañamiento a las víctimas. Necesitamos fortalecer, sobre todo, los mecanismos de atención de las mujeres, de los periodistas y defensores de derechos, de los migrantes y de los pueblos y comunidades indígenas. Necesitamos ir más allá del trabajo de gabinete y estar presentes donde la gente necesita que la defiendan y la cuiden. Lo haremos con un espíritu de empatía y solidaridad genuinas, porque entendemos lo que es ser víctima no sólo de las violaciones sino también de quienes se suponía eran nuestros defensores frente a esas violaciones.
  • Vamos a hacer ajustes al procedimiento de quejas. En la actualidad las quejas tardan entre 3 y 5 días en ser turnadas a las Visitadurías Generales. Por ello, fortaleceremos la Dirección General de Quejas en general, y en lo específico a la Subdirección  de Registro y Clasificación, así como a las Coordinaciones de Procedimientos Internos de las Visitadurías Generales, a fin  de  que el trámite sea eficiente. Estableceremos criterios específicos para calificar las quejas como  urgentes  para  estar  en  posibilidades de que se les brinde la atención que corresponda.
  • Vamos a revisar los perfiles, puestos y funciones de la plantilla de cada una de las áreas de la Comisión y en especial de las Visitadurías Generales, con la finalidad de que el personal realice únicamente actividades relacionadas con su  puesto, lo que permitirá que puedan destinar  más  horas  de trabajo a la atención de las víctimas y diligencias con las autoridades involucradas.

No obstante que la “especialización” de las Visitadurías Generales y de las Direcciones de Área pretende agilizar la investigación de los expedientes de queja, la verdad es que existe una mala distribución del trabajo que impacta en la calidad con la que se atiende a las víctimas y cada uno de los asuntos.

Realizaremos por ello, una evaluación, a través de indicadores, respecto a la cantidad de asuntos recibidos en cada una de las Visitadurías Generales y Direcciones de Área, así como del personal administrativo y profesional con el que cuentan, a fin de realizar una adecuada distribución de los recursos humanos y financieros.

  • La falta de criterios de calificación, integración y conclusión de expedientes de quejas propician el desechamiento y remisión de quejas de manera discrecional, situación que en ocasiones ha derivado en que un mismo hecho violatorio se tramite de manera distinta, dependiendo  el  área  a  la  que fue turnada.

Por lo mismo, se buscará la capacitación y actualización del personal de las áreas sustantivas de la Comisión en materia

de derechos humanos, así como de mecanismos de solución de controversias y en materia de bloque constitucional y de convencionalidad. Otra capacitación también urgente es para las y los Visitadores Adjuntos en temas de mediación y solución pacífica de conflictos, porque muchos casos se podrían resolver por esta vía, siempre y cuando no sean violaciones graves a los derechos humanos y se precisa de una profesionalización.

  • Fortaleceremos la figura de los Visitadores Adjuntos, sobre todo de los encargados de la atención a víctimas e integración de expedientes de queja, que actualmente invierten la mayor parte de las horas de trabajo en funciones administrativas (controles, reportes, comprobación de viáticos, archivo, fotocopiado, entre otras) que retrasan y obstaculizan las labores de investigación. No puede ser que exista personal con plaza de Visitadores Adjuntos realizando actividades meramente administrativas.
  • Combatiremos la impunidad y no permitiremos que ninguna autoridad responsable de violaciones se sustraiga de la acción de la Comisión. Procuraremos reducir los tiempos de respuesta. Hasta este momento no existe un término máximo para emitir una resolución en un expediente de queja, por  lo que  un asunto puede tardar hasta  9 años  en resolverse, ante la  falta  de colaboración de las autoridades  o  la  lentitud  para  proporcionar la información solicitada mediante oficio.

Para enfrentar este problema, crearemos un mecanismo de colaboración con las autoridades, a fin de realizar brigadas de trabajo y comunicaciones eficientes para agilizar la atención de los expedientes de queja.

Fortaleceremos también las Áreas de Seguimiento y de Atención a Víctimas, con indicadores específicos y monitoreados desde la oficina de la Presidencia de la Comisión. Y desde Presidencia estaremos supervisando la formulación de las Recomendaciones que se realice en las Visitadurías Generales, y se procurará contar con más personal de revisión de proyectos.

  1. Otro tema que revisaremos es  el  de  la  vinculación internacional. Llevaremos a cabo la armonización normativa de los derechos humanos, con los parámetros universales e interamericanos, pero sin burocracias y poniendo fin a los viajes onerosos al exterior.

Necesitamos, sobre todo, crear una cultura de los derechos humanos, promover y divulgar los derechos humanos reconocidos en la Constitución Mexicana, así como en los tratados internacionales, y llevarlos a las escuelas y a la conciencias de las y los mexicanos, porque sólo así será viable una cultura de la paz.

Y todo esto lo haremos con todo el compromiso, con todas nuestras energías, porque estamos conscientes del reclamo generalizado de justicia pronta y expedita que es, además, mandato de nuestra Constitución.

Todos tenemos una tarea que realizar. Invito a todo el personal y trabajadores, al Consejo Consultivo, a luchadores y activistas, a sumarse a esta gran reforma, para que sean parte de esta nueva

etapa histórica de la Comisión, con el entusiasmo de ser partícipes de la gran transformación nacional que vivimos.

Y sobre todo pido, a las ciudadanas y ciudadanos, que me acompañen, que caminemos juntos en busca de la justicia y la vigencia plena de todos nuestros derechos.

QUEREMOS JUSTICIA, PRIMERO LAS VÍCTIMAS.

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