No más violencia, exigen periodistas en Durango

Fotografía (Carlos Yescas Alvarado)

-Hay casos de amenazas, además de pobres condiciones laborales en este gremio.

DURANGO, DGO.-Este día, miembros Colegio de Licenciados en Ciencias y Técnicas de la Comunicación (Colecc) se reunieron en la plaza de armas para exigir que cese la violencia contra periodistas y trabajadores de medios de comunicación, ya que en general, los casos de agresiones continúan en todo el país, manifestó Rosy Gaucín, presidenta de esta organización.

                Cuando un periodista es violentado, manifestó, esto constituye un golpe a toda la sociedad, por ello condenó lo acontecido el pasado viernes en la marcha contra la violencia hacia la mujer, en la Ciudad de México.

                La protesta es enérgica, subrayó, ya que de 2002 a la fecha en México han sido asesinado 130 periodistas; 120 hombres y 10 mujeres, por eso deben cesar las agresiones, ya que el país está en el lugar 144 de 180 naciones donde es más peligroso el ejercicio del periodismo. En el sexenio anterior, de Enrique Peña Nieto, 47 miembros de los medios de comunicación fueron asesinados, y en el actual sexenio, en diez meses, son diez periodistas asesinados.

                Respecto a la ley de protección a periodistas, manifestó que se encuentran detenidos los trabajos, aunque se espera que se retome en próximas fechas para garantizar el ejercicio periodístico en el estado. Asimismo, comentó que también se trabajará para incluir otros puntos, como son las condiciones laborales por los bajos salarios, al falta de prestaciones y seguridad social que padecen muchos trabajadores de los medios de comunicación, ya que esta también es una forma de violencia hacia el gremio, por lo que se tienen que buscar mayores garantías laborales.

Existen amenazas

Una compañera, trabajadora de los medios de comunicación, quien prefirió omitir su nombre, destacó que personalmente ha recibido más de una “llamada de atención” o una “recomendación hecha a través de terceros, por parte de personas a las que no les ha gustado que ponga en evidencia el mal trabajo que desempeñan, funcionarios públicos, personas que están en cargos del gobierno, que se supone nos deben de proteger, y son los primeros en llamarnos la atención cuando decimos algo que no les gusta”.

                Recordó que el periodista siempre mantiene una posición neutral, ya que su labor solo es informar sobre los hechos que ha corroborado, siguiendo una línea que no demerite a nadie, y esto “muchas veces no lo hacemos ni por el salario, sino por amor al arte, y aún así, en mi caso, sí he recibido amenazas, y no solo de la población civil, sino de personas que deberían trabajar para ayudarnos”.

                Lo que se debe hacer es generar una relación más estrecha entre los reporteros que día a día andan en la calle, en el campo de trabajo, porque no es lo mismo, afirmó, quienes están detrás de un escritorio como editorialistas o analistas, a quienes todos los días andan en “el trabajo real”, que es el que se da en las calles.

                Asimismo, también indicó que se debe poner atención en la situación laboral, porque los sueldos son muy bajos, y a pesar de ser una profesión de alto riesgo, no se cuenta con protección, ni seguridad social, y lo que sucede es que “somos cien por ciento reemplazables; si alguno de mis compañeros periodistas, comunicólogos sufre alguna situación por el desempeño de si trabajo, al día siguiente ya hay quien lo reemplace, y no tiene ninguna garantía, sin prestaciones, si servicio médico, prácticamente nada, y repito, aquí se trabaja casi por amor al arte”.

Por Carlos Yescas Alvarado

Especial/Enlace magazine

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